Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Colonos se enfrentan a soldados israelíes en la evacuación de una granja palestina

El Supremo de Israel había declarado que la tierra es de propiedad privada palestina. Los militares no impiden la tala de 220 olivos en una finca cercana

Soldados israelíes intentan desalojar a colonos judíos.
Soldados israelíes intentan desalojar a colonos judíos. EFE

Cuatro palestinos y dos policías de fronteras israelíes han resultado heridos junto al asentamiento de Esh Kodesh, en Cisjordania, a media hora de Jerusalén, durante un violento enfrentamiento con habitantes de la colonia. El choque comenzó el martes a media mañana y se ha reproducido este miércoles con más virulencia aún. Han llovido piedras cruzadas entre los propietarios legítimos de la tierra, los agricultores palestinos, y los colonos del área de Benyamin, que la han estado cultivando durante los últimos diez años. Ese es el origen de la disputa: un terreno fértil al que sus dueños llevaban una década sin acceder, el tiempo que los colonos han estado utilizándola, pese a ser zona ocupada, según denuncian las sucesivas resoluciones de Naciones Unidas.

Ahora, un fallo del Tribunal Supremo israelí reconoce que la titularidad de la tierra es palestina y autoriza a sus propietarios originales a cultivarla. El lunes, a las diez de la mañana, mandos del Ejército de Israel informaron a los residentes de Esh Kodesh de que, desde la mañana siguiente, ya no podrían acercarse a la parcela. Los colonos respondieron tomando la tierra con picnics e improvisadas casetas donde orar “para mantener Judea y Samaria”, como llama a Cisjordania Aaron Katsof, residente en el puesto de avanzada (habitualmente el germen de futuras colonias) y portavoz de la comunidad.

Los guardias de fronteras llevan desde el martes desplegados en la zona, vigilando para que los jornaleros palestinos puedan trabajar en paz, una actitud que aplaude la ONG Yesh Din, acostumbrada a denunciar cómo los agentes acaban poniéndose de parte de los colonos, y que ha llevado el asesoramiento jurídico de los dueños del terreno. Sin embargo, los tractores solo han podido avanzar unos metros debido a la presión de los colonos.

Los agentes sobre el terreno confirman que cuatro de los agresores han sido detenidos y están siendo interrogados. Uno de ellos, constata Katsof, va a denunciar a la Policía Fronteriza por “exceso de violencia”. Las imágenes de enfrentamientos entre uniformados y colonos son poco frecuentes en los asentamientos. “No hay derecho. Aún no se nos ha notificado oficialmente ninguna resolución, por lo que esta tierra sigue estando en disputa. La vamos a defender”, prometió el portavoz vecinal.

Con este flanco protegido, concentradas las fuerzas en los neumáticos quemados y la lluvia de piedras, varios grupos de colonos aprovecharon de madrugada para sabotear un terreno cercano, en Kfar Kutzra. Yesh Din confirma que han talado 220 olivos y se ha prendido fuego a la finca. 100.000 palestinos dependen económicamente de la aceituna para subsistir, según la OCHA, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU.

En plena precampaña para las elecciones del 22 de enero, uno de los más radicales líderes del Likud, Moshe Feiglin —quien disputó las primarias al primer ministro, Benjamín Netanyahu, cosechando gran parte del voto colono—, ha propuesto la entrega de 500.000 dólares a cada familia palestina para “ayudarlas a emigrar”. “El 80% [de los palestinos] de Gaza y el 65% de Judea y Samaria quiere emigrar. Tenemos la solución perfecta”, ha dicho, según el diario Yedioth Aharonot.

En la noche del martes también hubo incidentes en Tamoun, cerca de Yenín, en este caso entre palestinos y una unidad de élite de la Policía de Fronteras israelí. Los agentes, disfrazados de vendedores de verdura, se desplegaron de pronto por la villa hasta dar con Murad Bani Odeh, quien, según la agencia Maan, es miembro de la Yihad Islámica. Registraron una quincena de casas y los vecinos, al descubrirlos, comenzaron a tirarles piedras y botellas. La respuesta fue una carga con fuego real, pelotas de goma y gases lacrimógenos que dejó casi cien heridos entre los habitantes, además de dos agentes, según datos de la Media Luna Roja. Hay 30 palestinos detenidos.