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El Dalai Lama dice que Xi Jinping debe apostar por la democracia

Pekín califica al líder religioso de “lobo disfrazado de cordero”

El Dalai Lama a su llegada al aeropuerto de Narita, en Japón.
El Dalai Lama a su llegada al aeropuerto de Narita, en Japón. AFP

El próximo presidente de China, Xi Jinping, no tendrá otra opción que embarcarse en cambios políticos si quiere dejar una huella duradera de la misma forma que los líderes actuales han hecho con las reformas económicas, según dice el Dalai Lama, líder espiritual de los tibetanos. Xi sustituirá a Hu Jintao en la secretaría general del Partido Comunista Chino (PCCh) en el congreso del partido, que comenzó este jueves, y en la jefatura del Estado en marzo.

“La era Hu Jintao ha pasado. Ahora, Xi Jinping se va a convertir en presidente. Creo que no hay otra alternativa que emprender algunos cambios políticos”, dijo el Dalai Lama el lunes pasado en Yokohama, en el tercer día de una visita a Japón de 12 días. “Hu comenzó a construir una sociedad armoniosa, una sociedad estable. Para crear una sociedad estable, debe ser reducida la brecha entre ricos y pobres. También necesitas un sistema judicial independiente, una prensa libre. Estos son muy, muy importantes”, aseguró, informa France Presse. “El objetivo armonía, maravilloso. Estabilidad, maravilloso. Pero la utilización del secreto, la censura y el abuso… Hay algo erróneo en su sistema. Para crear una armonía genuina, necesitas franqueza”.

El monje tibetano reconoció que las reformas económicas que emprendieron los dirigentes de Pekín hace tres décadas han producido beneficios en China, pero advirtió que el recurso a la fuerza por parte de las autoridades está reñido con su propósito de crear una “sociedad armoniosa”. El uso de la fuerza genera desconfianza, miedo. Eso es lo contrario de armonía”. El líder religioso, de 77 años, insistió en que la democracia es el mejor sistema que China podría adoptar para resolver sus problemas.

Pekín ha llamado al Dalai Lama “lobo disfrazado con piel de cordero” y “separatista”, y le ha acusado de incitar las protestas contra el gobierno chino de Tíbet, incluidas las 69 inmolaciones a lo bonzo de tibetanos ocurridas en diferentes regiones de China desde marzo del año pasado, en protesta contra Pekín. El líder religioso lo niega.

El monje reconoció
que las reformas
económicas han
producido beneficios

Las autoridades han intensificado en los últimos años el control en los templos tibetanos por todo el país. El Premio Nobel de la Paz no hizo referencia directa en Yokohama a las inmolaciones ni a las declaraciones la semana pasada de Navi Pillay, máxima responsable de derechos humanos de la ONU, que pidió a China que ponga fin a la represión de los derechos de los tibetanos.

El Gobierno chino, sin embargo, criticó el informe realizado por la ONU sobre la crisis. “Nos oponemos totalmente”, dijo Hong Lei, portavoz de Exteriores. “La camarilla del Dalai Lama ha embellecido gravemente las recientes inmolaciones ilegales en las áreas tibetanas, que son una conducta extrema que viola las costumbres religiosas”. Las conversaciones entre China y el Dalai Lama se rompieron en 2010.