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Los observadores de la OSCE consideran las elecciones de Ucrania un paso atrás

Timoshenko se declara en huelga de hambre por lo que califica de "falsificación de los resultados"

Miembros de la misión de observación de la OSCE este lunes en Kiev.
Miembros de la misión de observación de la OSCE este lunes en Kiev. AP

Los observadores de la OSCE consideran que las elecciones parlamentarias en Ucrania, celebradas el domingo y en las que el Partido de las Regiones del presidente Víktor Yanukóvich va en cabeza, representan un paso atrás para la democracia de ese país.

En los anteriores comicios la OSCE había registrado un progreso constante, por lo que estas elecciones marcan un cambio de tendencia, lo que era de esperar después de acontecimientos como el encarcelamiento de la ex primera ministra Yulia Timoshenko, quien no pudo competir.

"Teniendo en cuenta el abuso de poder y el excesivo papel desempeñado por el dinero en estas elecciones, el avance democrático se ha visto revertido en Ucrania", declaró en Kiev Walburga Habsburg Douglas, el coordinador especial que encabezó la misión de la OSCE que viajó a Ucrania para los comicios.

Los observadores también constataron el abuso de los recursos administrativos por parte del Gobierno. Andreas Gross, presidente la delegación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, opinó por su parte que los ciudadanos de Ucrania han disminuido su influencia en los resultados de los comicios debido a la "oligarquización" del proceso electoral. "Desgraciadamente, el gran potencial democrático de la sociedad ucrania no fue realizado en el curso de las elecciones [del domingo]", señaló.

En contraste y como era de esperar, los observadores de la Comunidad de Estados Independientes, organización que agrupa a una serie de países de la ex Unión Soviética en torno a Rusia,  concluyeron que los comicios habían sido limpios y democráticos.

Timoshenko anunció desde la cárcel, a través de una declaración leída a la prensa por su abogado Serguéi Vlásenko, que se declaraba en huelga de hambre "en protesta por la falsificación de las elecciones".

Mientras tanto, con un 87% de los sufragios ya escrutados, continúa liderando el gubernamental Partido de la Regiones con casi el 32% de los votos, seguido por la coalición entre los seguidores de Timoshenko y el partido de Arseni Yatseniuk en el bloque Oposición Unida- Batkivschina (Patria) con un 24%. Los comunistas van en tercer lugar (13,89%), mientras que en cuarto y quinto lo ocupan los también opositores Udar (Golpe, 13,46%), del campeón mundial de boxeo Vitali Kitschkó, y Svoboda (Libertad, 9,6%), partido nacionalista de extrema derecha.

Estos resultados, sin embargo, son todavía insuficientes para determinar la composición real del nuevo Parlamento, debido a que se trata de los obtenidos en la votación proporcional, por listas de partidos. Pero el sistema electoral ucranio es ahora mixto, y la otra mitad de los 450 escaños en disputa se dirime en circunscripciones por sistema mayoritario, en las que también lidera el partido del presidente Yanukóvich.

Para ganar en estas circunscripciones se necesita obtener más del 50% de los votos; en caso contrario, hay una segunda vuelta. El sistema, según los analistas, beneficia al Gobierno: en las circunscripciones individuales la oposición va dividida, mientras que este no solo lleva a un candidato único, sino que goza de fácil acceso a los fondos del Estado y otros recursos administrativos.

En la mitad que se elige por sistema proporcional, hay que pasar el listón del 5% para tener representación en el Parlamento. No lo lograron Adelante Ucrania (1,8%) ni Nuestra Ucrania (1,3%), que fue el partido del expresidente Víctor Yúshenko.

La gran novedad en la Rada será la presencia de los nacionalistas de Svoboda, partido que dirige el médico y abogado Oleg Tiagnibok. Este aspira a un Estado que diferencie lo que denomina la "nación titular", es decir, los ucranios, y las "minorías" y quiere restablecer el punto de los antiguos documentos de indentidad soviéticos que determinaba la "nacionalidad" de los titulares, entendida como comunidad étnica.

El auge de la popularidad de Tiagnibok es claro si se recuerda que había tenido resultados marginales, por debajo del 2%, en las elecciones de 2008 a alcalde de Kiev y en las presidenciales de 2010, cuando abogó por que Ucrania recuperara las armas nucleares que entregó a Moscú después de la desintegración de la URSS.