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Los rebeldes reivindican el derribo de un caza del régimen sirio

El Gobierno de Damasco sostiene que el aparato se estrelló por una avería

Captura del vídeo lanzado por los rebeldes sirios en la que aparece un hombre al que los insurgentes identifican como el coronel del Ejército Rafik Mohammed Suleiman. Ver fotogalería
Captura del vídeo lanzado por los rebeldes sirios en la que aparece un hombre al que los insurgentes identifican como el coronel del Ejército Rafik Mohammed Suleiman. AP

Las imágenes del primer vídeo dejan lugar a muchas dudas. Las del segundo tampoco las despejan. En la primera cinta grabada por un canal usado por los milicianos rebeldes para difundir sus avances en la batalla aparece un avión de combate, modelo Mig-23, de fabricación rusa, sobrevolando una zona de campo a poca altura. Según explica el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, grupo activista que ha colgado los vídeos en la Red, el caza se encuentra sobre Mohasan, en la provincia de Deir al Zor, al este de Siria. Unas ráfagas de lo que parece artillería antiaérea preceden a la explosión de la cola del aparato, que acaba difuminándose al final del metraje. La cámara que rueda el segundo vídeo sigue el rastro de otro aparato, difícil de identificar, mientras hace un vuelo rasante. El avión desaparece y se escucha un estruendo al que sigue una humareda de color gris. El bando rebelde sirio, que incluso señala a Mohamed al Alaui como responsable de los disparos, defendió ayer que las dos cintas secuencian el derribo de un avión de combate del régimen. El Gobierno de Damasco, según recoge la agencia oficial Sana, admitió haber perdido un aparato durante un vuelo de entrenamiento, aunque lo achaca a una “avería técnica”.

Sana, que cita fuentes militares sirias, aclaró que el piloto, ante esa eventualidad, tuvo que eyectarse para evitar caer en picado. “La labor de búsqueda y localización del piloto sigue en proceso”, añadió la agencia oficial. De confirmarse la versión del Ejército Libre de Siria (ELS), una labor difícil ante la limitación de movimientos de la prensa independiente, el piloto se encontraría arrestado y en manos rebeldes. Otro vídeo, también subido a Internet, muestra a un hombre con camisa azul empapada escoltado por tres milicianos y sentado frente a un uniformado al mando. La información facilitada por el ELS habla del coronel Mohamed Suleiman. Sería el piloto del aparato derribado. Los rebeldes se apuntaron también la muerte de 65 miembros de las fuerzas de seguridad en Tafas (Deraa).

La guerra de la propaganda es casi tan importante como la que se desarrolla en el campo de batalla. Es por esto que los milicianos portan durante sus ofensivas —o posibles ofensivas— no solo armas, sino también cámaras pequeñas de vídeo que llevan a toda prisa a un portátil para bombardear la Red. El derribo de un avión de combate sirio es en cualquier caso el objetivo militar de primer orden que tiene el ELS. Y si lo han conseguido, pese a que hasta ahora defendían que no tenían armas para hacerlo, la contienda puede teñirse. El Ejército de Bachar el Asad cuenta con más de medio millar de aparatos. Los alzados no tienen ninguno.

Es con estos aviones de combate con los que el régimen ha golpeado las posiciones controladas por rebeldes en Alepo, donde la contienda ha alcanzado su máxima expresión en las primeras semanas de agosto con miles de personas atrapadas entre ambos frentes. El general Babacar Gaye, jefe de la misión de la ONU en Siria, señaló ayer precisamente que “la violencia está creciendo en muchas zonas”, criticó el uso de “armamento pesado” por parte del régimen y los “ataques selectivos” de los alzados. “Lamento que ninguna de las dos partes”, manifestó el general Gaye, “haya priorizado las necesidades de los civiles”.

La responsable de Asuntos Humanitarios de la ONU, Valerie Amos, anunció por su parte que viajará a Siria esta semana para estudiar la gravedad de la situación bajo la que viven millones de sirios tras 17 meses de revolución. Amos volará posteriormente a Líbano, puerta de entrada junto a Jordania y Turquía de los que huyen de la contienda.

La Conferencia de Países Islámicos da la espalda a Siria. Los ministros de Exteriores de este organismo, reunidos en Arabia Saudí, acordaron la expulsión este lunes, según una fuente citada por Reuters.