Italia pierde a buena parte de su cúpula policial tras una sentencia

El Supremo ratifica la condena por el asalto de una escuela en la cumbre del G-8 en Génova en 2001

Italia ha perdido a algunos de sus máximos jefes policiales tras un fallo del Tribunal Supremo que ha retirado de sus puestos a un grupo de sus máximos investigadores incluidos los que encabezan operaciones antimafia, ha explicado la ministra del Interior, Anna Maria Cancellieri.

El Tribunal Supremo ha ratificado un veredicto previo contra 13 altos funcionarios condenados por un brutal ataque de los antidisturbios contra manifestantes que dormían en una escuela en la ciudad de Génova, durante la cumbre del G-8 en 2001.

"Es un precio muy alto el que estamos pagando porque perdemos a algunos de nuestros mejores hombres", declaró la ministra al Corriere della Sera. "Pero ahora tenemos que comenzar de nuevo y mirar hacia adelante".

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Los oficiales fueron condenados por complicidad en manipulación de pruebas, incluido colocar un cóctel molotov y palos para intentar justificar el ataque, que no fue respuesta a una provocación. El asalto fue ampliamente condenado y se ha convertido recientemente en tema de una película.

Más de 60 manifestantes antiglobalización resultaron gravemente heridos en el ataque, que ocurrió tras disturbios y escaramuzas con la policía en Génova. Un manifestante italiano murió en la cumbre por disparos de la policía en algunos de los peores disturbios ocurridos en una cumbre internacional.

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Los mandos policiales no serán encarcelados porque se beneficiaron de un perdón general para ciertas ofensas en 2006. Pero quedan vetados de ostentar cargos públicos durante cinco años tras su condena definitiva.

Doce policías antidisturbios fueron ya condenados por agredir a manifestantes en la escuela Díaz,  pero nunca fueron encarcelados porque había prescrito.

La confirmación de las penas obligará a una gran reorganización de la cúpula policial de Italia. Entre los apartados del servicio hay varios investigadores cercanos al jefe de la policía Antonio Manganelli incluidos Franceso Gratteri, jefe de operaciones anticrimen, que ha participado en varias grandes operaciones contra la mafia. Otro es Gilberto Caldarozzi, jefe de la unidad central de operaciones, que estuvo implicado en la captura del capo de tutti capi de la mafia Bernardo Provenzano, en 2006.

Giovanni Luperi, otro de los condenados, fue hasta el fallo el jefe del departamento de operaciones antiterroristas de la policía. Cancelleri ha dicho que sería difícil reemplazar a los mandos pero que el fallo debe ser respetado. Añadió la ministra que el G-8 fue un episodio doloroso para la policía italiana. "Está bien que los responsables deben pagar el  precio de los errores graves. Pero no se puede convertir en la condena de todos los miles de hombres y mujeres de uniforme que cumplen su deber cada día".

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