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Una fuerte tormenta mata a 13 personas en el área de Washington

Dos millones de personas se han quedado sin electricidad

Washington y los Estados de Maryland y Virginia están soportando la ola de calor más intensa de los últimos 138 años

Árboles abatidos por la tormenta cerca del Capitolio.
Árboles abatidos por la tormenta cerca del Capitolio. REUTERS

La violenta tormenta acompañada de fuertes vientos huracanados que se desató la noche del viernes sobre Washington y los Estados de Maryland y Virginia se ha cobrado la vida de 13 personas y ha dejado sin electricidad a otros dos millones. Las compañías ya han advertido de que el suministro tardará cinco días en restaurarse por completo, algo que no contribuirá a aliviar la ola de calor más intensa que ha vivido la zona en 138 años, con temperaturas cercanas a los 40 grados Centígrados.

El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, en sus siglas en inglés) ha confirmado que uno de los que perdió su vida durante la tempestad es un joven de Virginia de 27 años que estaba conduciendo cuando un troncó colisionó contra su vehículo. La caída de otro árbol sobre una casa de Springfield (Virginia), mató a otra persona. La policía de Washington ha informado que otro de los fallecidos murió tras ser electrocutado a causa de la tormenta.

Este sábado también se prevé que los termómetros sobrepasen los 37 grados y el servicio meteorológico ya ha alertado de la posibilidad de fuertes lluvias al caer la tarde

Al filo de las once de la noche (hora local) del viernes una sucesión de tormentas con fuerte aparato eléctrico, lluvias torrenciales y vientos de hasta 130 kilómetros por hora barrió la capital y los Estados de Maryland y Virginia, derribando árboles y postes de luz. El gobernador de Virginia occidental, Ray Tomblin, ha declarado el estado de emergencia, al igual que el Distrito de Columbia (el área en la que se ubica la capital federal de EE UU), debido a los efectos de la tormenta y a la intensa ola de calor que azota a la Washington. “Reparar los daños va a llevar muchísimo tiempo. Los destrozos han sido enormes”, ha explicado en conversación telefónica un portavoz del Servicio de Emergencia de Maryland. Algo que corroboró por la mañana el gobernador de ese Estado, Martin O’Maley, en rueda de prensa. “Lo de ayer fue histórico”, explicó a los medios. A media tarde, Maryland se sumó a Virginia y al Distrito de Columbia y también declaró el estado de emergencia.

El viernes la temperatura en la capital estadounidense alcanzó su máximo histórico desde 1874, llegando a los 38,3 grados Centígrados, según el NSW. En el aeropuerto internacional de Baltimore se registraron 39. El calor extremo fue el detonante de la devastadora tormenta que de desencadenó por la noche. Este sábado también se prevé que los termómetros sobrepasen los 37 grados y el servicio meteorológico ya ha alertado de la posibilidad de fuertes lluvias al caer la tarde.

Desde primera hora de este sábado, la Guardia Nacional y otros servicios de rescate están trabajando para restablecer el tráfico y eliminar de las carreteras los troncos y postes caídos durante la tempestad de la madrugada pasada. Varias líneas de metro de Washington están cortadas por los daños en el suministro eléctrico. Hay condados que están incomunicados y no pueden llamar a los servicios de urgencias ni a los bomberos y en varias zonas se ha cortado el suministro de agua.

Los cortes de electricidad han dejado sin aire acondicionado a miles de familias, agravando más la ola de calor. En Washington, las autoridades han adelantado la hora de apertura de las bibliotecas públicas y de las piscinas municipales para facilitar a los ciudadanos una vía para aliviarse de las altas temperaturas.