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El presidente chino ordena un cierre de filas tras el escándalo de Bo Xilai

Hu Jintao pide a los líderes comunistas que muestren unidad y traten la caída del exjefe del partido en Chongqing como un "caso aislado”

Bo Xilai inaugura un concierto revolucionario en Chongqing en junio de 2011.
Bo Xilai inaugura un concierto revolucionario en Chongqing en junio de 2011. REUTERS

Estabilidad y unidad. Al menos de cara a la galería. El presidente chino, Hu Jintao, ha pedido a los altos dirigentes del país que muestren unidad y sofoquen las tensiones políticas que han desencadenado en el Partido Comunista Chino (PCCh) la expulsión del Politburo de uno de los miembros más influyentes, Bo Xilai, también apartado de la secretaría del partido en la municipalidad de Chongqing. Hu dio estas instrucciones a principios de mes a un grupo de unos 200 dirigentes congregados en un hotel de Pekín, con objeto de calmar las aguas revueltas de cara al XVIII Congreso del PCCh que se prevé que tenga lugar a finales de este año, informa Reuters.

La caída del polémico y carismático Bo, que aspiraba a entrar en el Comité Permanente del Politburó —máximo órgano del poder en China, actualmente integrado por nueve miembros— que saldrá del congreso del partido, ha provocado la peor crisis política que ha vivido el país desde las manifestaciones de Tiananmen en 1989.

Bo fue desprovisto de su asiento en el Politburó en abril después de que su esposa, Gu Kailai, fuese detenida como sospechosa del asesinato de un hombre de negocios británico amigo de la familia, Neil Heywood, con quien, según algunas informaciones, Gu discutió porque este pidió una comisión mayor de la que ella esperaba por ayudarle a evadir una gran cantidad de dinero del país. En febrero, Wang Lijun, durante mucho tiempo jefe de policía de Bo Xilai en Chongqing, se refugió en un consulado de Estados Unidos porque temía por su vida después de haberse enfrentado con Bo cuando le comunicó que tenía pruebas de la implicación de Gu en la muerte de Heywood.

"La dirección del PCCh quiere centrarse en garantizar un ambiente estable de cara al XVIII Congreso del partido, así que las instrucciones son poner fin a todos los rumores y controversias”, afirma un alto funcionario

Hu Jintao dio instrucciones a los asistentes a la reunión en el hotel de Pekín para que consideren el escándalo en torno a Bo Xilai como un “caso aislado”, según aseguran fuentes sin nombrar citadas por Reuters. “Ha sido acordado que este asunto sea tratado como un caso criminal, no como un caso político. La dirección central quiere centrarse en garantizar un ambiente estable de cara al XVIII Congreso del Partido, así que las instrucciones son poner fin a todos los rumores y controversias”, señala una de las fuentes, un alto funcionario jubilado. La reunión forma parte de una serie de iniciativas tomadas por la dirección de partido para mostrar una imagen de unidad y adelantar los preparativos del congreso.

El cónclave del PCCh se celebra cada cinco años, y el que se acerca es de especial importancia, ya que verá la llegada de una nueva generación de líderes, encabezada por Xi Jinping y Li Keqiang, que se prevé que accedan a la presidencia y a la jefatura de Gobierno, respectivamente, en marzo del año que viene.

La caída de Bo Xilai ha provocado intensas especulaciones sobre las estrechas relaciones que tenía con Zhou Yongkang, máximo responsable de seguridad del país y uno de los nueve integrantes del Comité Permanente. Miembros del partido han criticado a Zhou por haber defendido supuestamente a Bo Xilai y han pedido su destitución. Pero Pekín no quiere fracturas visibles en el partido, y Zhou parece haber escapado a la purga y ha continuado realizando apariciones en público, incluso en compañía de Hu Jintao.

La destitución de Bo ha sido percibida como el resultado de una lucha entre el ala reformista del PCCh, representada por el primer ministro, Wen Jiabao, y sus seguidores, y el ala más izquierdista y conservadora, que dirigía Bo hasta su caída.