Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El nacionalista Nikolic gana las elecciones presidenciales en Serbia

El mandatario electo asegura que el país “no se desviará de la vía europea”

El candidato opositor de centro-derecha, Tomislav Nikolic.
El candidato opositor de centro-derecha, Tomislav Nikolic. EFE

El nacionalista Tomislav Nikolic se ha proclamado esta noche contra todo pronóstico vencedor de las elecciones presidenciales de Serbia al superar a su oponente, el proeuropeo Boris Tadic, por más de tres puntos de diferencia. “Serbia no se desviará de la vía europea”, aseguró el presidente electo tras conocer su victoria. “Serbia tiene que desarrollar su economía, salir de la pobreza y luchar contra la corrupción”, añadió Nikolic.

El presidente en funciones, Boris Tadic, del Partido Demócrata (PD) —a quien los sondeos daban como favorito—, asumió su derrota. “Ha sido una victoria limpia y merecida”, declaró, antes de reconocer su impotencia para revertir el resultado de las elecciones: “No estoy decepcionado; los últimos cuatro años han resultado muy difíciles en todos los sentidos, con críticas a diestro y siniestro”.

Tomislav Nikolic consiguió ayer el 50,2% de los votos frente al 46,7% de Tadic, con el 99% de las papeletas escrutadas, según informó la comisión electoral. “Sé mejor que nadie cómo son los políticos, por eso quiero garantizar que Serbia puede mirar de manera distinta”, prosiguió el candidato del Partido Progresista de Serbia (SNS), quien tenía preparada la dimisión ante su vaticinada derrota. Su inesperada victoria pilló por sorpresa a muchos ciudadanos, quienes reconocían que la baja participación —en torno al 47%— llevó al político populista hasta la jefatura del Estado.

El triunfo de Nikolic abre un periodo de negociaciones para formar una coalición gubernamental. En el escrutinio de la primera ronda, el SNS consiguió 73 escaños (de 250), mientras que el PD obtuvo 67. “Mañana será otro día y habrá que decidir quién va a gobernar”, explicó Tadic, quien rechazó un posible nombramiento como primer ministro en caso de una alianza con el Partido Socialista (SPS) de Ivico Dacic, quien le ha manifestado su apoyo.

Dacic no suscita mucha simpatía en parte de la población. “Tampoco nos gusta Dacic, sabemos de qué pie cojea”, contaba ante un colegio electoral de Belgrado Ivan, un músico de una banda de rock que no perdona le perdona que fuera el exportavoz del régimen de Slobodan Milosevic, presidente durante las guerras de la antigua Yugoslavia. “Asusta que haya duplicado el número de escaños en el Parlamento, lo que hace al Partido Socialista imprescindible en el Gobierno y, sobre todo, le da carta blanca para moverse a su antojo”, opinaba Alecsansdra Plavicevic, estudiante de Historia del Arte. Muchos belgradenses admiten haber votado a Tadic como garante de la vía europea de Serbia.

El reformista Tadic mostró su confianza en que Serbia evite volver a los años noventa y alentó al nuevo presidente a mantener la estrategia hacia Bruselas, la única solución para frenar la sangría que la crisis está provocando en el país balcánico, con un paro que alcanza el 23,7% y un salario medio de 350 euros. “Hay que trabajar duro, la crisis durará todavía más de un año”, afirmó el mandatario saliente.

“Con Tadic, el desempleo ha aumentado, la vida se ha encarecido y los salarios se han estancado, por lo que se merece una oportunidad Nikolic, creo que podría mejorar nuestra calidad de vida”, contaba Jelena, cajera de un supermercado con un salario mensual de 350 euros. Desde que se inició la crisis, el dinar se ha depreciado un 30% y la deuda se ha incrementado en un 16%.

 

Más información