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El asesino de la universidad de Oakland puso en fila a sus víctimas para ejecutarlas

El supuesto homicida ha dicho a la policía que se habían burlado de él

"Tenía una necesidad muy grande de causar dolor", afirma un agente que investiga el caso

Ono Goh, el asesino de Oakland, en una foto publicada este martes.
Ono Goh, el asesino de Oakland, en una foto publicada este martes. REUTERS

Ono Goh, exalumno de 43 años de la Universidad de Oikos (Oakland, EE UU), ejecutó la matanza del lunes en dicho centro de estudios a sangre fría, según los primeros análisis policiales de la masacre. Puso a los estudiantes en fila. "Os voy a matar uno a uno", gritó. Y eso hizo hasta dejar siete cadáveres, de acuerdo con la explicación que dio este martes el oficial del condado, Howard Jordan, que resaltó que el asesino no muestra el más mínimo arrepentimiento.

Es el peor suceso ocurrido en una institución educativa de EE UU desde 2007, año en el que el estudiante Cho Seung-Hui mató a 32 personas antes de suicidarse en el campus de Virginia Tech. En el caso de este nuevo ejecutor imprevisto, Ono Goh, se considera que actuó para vengarse de la administración de la universidad y de sus compañeros. Goh había sido expulsado recientemente.

La reconstrucción de los hechos indica que el homicida entró en el edificio, tomó a una recepcionista como rehén y buscó a una empleada administrativa determinada. Cuando se dió cuenta de que la mujer no estaba allí disparó contra la secretaria, puso a los estudiantes en fila contra la pared y los tiroteó hasta la muerte. El resto de estudiantes presentes en el centro, aterrorizados, corrieron hacia fuera del edificio, situado en una zona industrial en el este de Oakland.

"Determinado. Calculador". Estos son los adjetivos con los que han calificado a Ono Goh las autoridades. Él, por su parte, sostiene que su delirante enfado estaba justificado. Goh le ha dicho a la policía que la gente se había burlado de él, que le habían faltado al respeto, y por eso tomó la calculada decisión de marcar a fuego su antigua universidad. “El sospechoso tenía una necesidad muy grande de causar dolor”, afirmó ayer el oficial Jordan.

El exalumno de 43 años puso en fila a los estudiantes y les explicó lo que iba a hacer: "Os voy a matar uno a uno"

Ono Goh huyó de la escena del crimen en el coche de una de las víctimas y fue arrestado dos horas después en un centro comercial a unos kilómetros de allí, después de dirigirse a un mostrador de información para confesar la escabechina que había provocado, según detalla el diario San Francisco Chronicle.

Los estudiantes creyeron que bromeaba

Paul Singh -hermano de una de las víctimas del tiroteo- precisó tras la tragedia que cuando Goh le ordenó a los estudiantes ponerse en fila contra la pared, todos pensaron que estaba bromeando. Hasta que empezó a disparar. Tashi Wangchuk, marido de Dechen Yangzom (29 años), explicó que su esposa estaba en una oficina del edificio cuando oyó los tiros: "Por instinto cerró con llave la puerta y apagó la luz. El agresor pateó la puerta varias veces pero se fue poco después", dijo Wangchuk.

Es el tercer tiroteo en una institución educativa de EE UU en solo un mes

El profesor Lucas García (33 años) declaró al San Francisco Chronicle que estaba dando una clase de inglés con 20 estudiantes cuando oyó la retahíla de disparos desde el otro lado del edificio: "Miré hacia afuera y oí: ‘Alguien tiene un arma'. Así que decidí evacuar el aula".

Angie Johnson (52 años) vio a una mujer abandonando el centro educativo con sangre en el brazo y gritando “¡me han disparado, me han disparado!”. Mientras ambas mujeres esperaban asistencia médica, la herida le dijo a Angie Johnson que el agresor era un hombre "con mirada de loco".

Con este ya son tres los tiroteos sucedidos en instituciones educativas en Estados Unidos en poco más de un mes. El primero ocurrió en Cleveland el pasado 28 de febrero, cuando tres estudiantes murieron a manos de un compañero. Siete días después, un profesor de español mató a la directora de un instituto de Florida antes de suicidarse. El suceso de California recuerda también a masacres como la sucedida en 1999 en Columbine High School (Colorado), un episodio negro en el que dos estudiantes. Eric Harris y Dylan Klebold, asesinaron a 12 estudiantes.