Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Miles de rusos marchan en contra y a favor de la candidatura de Putin

La policía estima que había unos 138.000 manifestantes progubernamentales y 36.000 opositores

El multimillonario y candidato Mikhail Prokhorov participa en la protesta contra el primer ministro, Vladímir Putin.
El multimillonario y candidato Mikhail Prokhorov participa en la protesta contra el primer ministro, Vladímir Putin. AP

Rusia se dividió este sábado en dos bandos políticos, que desafiaron el frío y salieron a la calle a manifestar sus posiciones, el primero a favor de la estabilidad y el segundo a favor del cambio. La cantidad de mítines, el número de sus asistentes y las correspondientes correlaciones de fuerzas variaban según los escenarios, que fueron cerca de un centenar, desde Vladivostok en el Pacífico hasta Kaliningrado, en el Báltico. En Moscú, con temperaturas de 20 grados bajo cero, dos grandes manifestaciones polarizaron a decenas de miles de personas y reflejaron las divergencias ideológicas, los temores y las expectativas de la sociedad en vísperas de las elecciones presidenciales del 4 de marzo.

En el paseo de la Victoria, frente al monumento a los caídos en la Segunda Guerra Mundial, se reunieron los partidarios de la estabilidad y de Vladímir Putin, el primer ministro y candidato favorito a la presidencia. Les unían lemas como “Tenemos algo que perder”, “Contra la Revolución Naranja” y “No permitiremos que Rusia se desintegre”. En la plaza de Bolótnaya, se concentró la oposición al régimen, que marchó, dividida en cuatro sectores (ciudadanos en general, liberales, nacionalistas y grupos de izquierdas), tras lemas como “Elecciones limpias” y “Rusia sin Putin”.

Para la oposición, se trata del tercer gran mitin, después de las concentraciones del 10 y el 24 de diciembre. También el sábado se exigió que fueran anulados los fraudulentos comicios parlamentarios de diciembre, el cese del presidente de la Comisión Electoral Central, Vladímir Chúrov, nuevas elecciones parlamentarias y la liberación de los presos políticos. Como novedad, el mitin apoyó al político liberal y economista Grigori Yavlinski y pidió que fuera revisada la decisión de excluirlo como candidato a la presidencia.

Según las estimaciones policiales, los manifestantes a favor de Putin fueron 138.000, y los de la oposición, 36.000. El comité organizador del mitin de oposición, 17 personajes del mundo de la cultura y del periodismo, dan la cifra de 100.000 manifestantes, lo que mantendría el nivel de anteriores convocatorias. Observadores independientes opinan que las cifras policiales se quedan cortas en el mitin de la oposición, dada la gran superficie ocupada por la marea humana, Constatan también la numerosísima afluencia al mitin de apoyo a Putin. En este caso, las autoridades municipales anunciaron que multaran a los organizadores por sobrepasar el límite de 50.000 personas autorizadas. Desde Cheliabinsk, en los Urales, donde se encontraba, el jefe de Gobierno se declaró dispuesto a compartir las responsabilidades monetarias por la infracción de la ley.

Las autoridades municipales anunciaron que multaran a los organizadores por sobrepasar el límite de 50.000 personas autorizadas

En el paseo de la Victoria, Putin era el héroe, y su retrato con frases de apoyo figuraba en carteles y estandartes. En “Bolótnaya”, Putin era el antihéroe y su imagen iba asociada a críticas y exhortaciones a dimitir. Uno de los oradores, el dirigente del Frente de Izquierdas, Serguéi Udalzov, incluso troceó un retrato del primer ministro desde el escenario. De los cuatro candidatos que desafían a Putin por la presidencia, sólo uno, el magnate Mijáil Prójorov, participaba, como ciudadano de a pie, en el mitin de la oposición.

Los detractores de Putin acudieron al mitin por lo general individualmente o en pequeños grupos, muchos de ellos en el metro. En la concentración de apoyo al primer ministro, muchos fueron trasladados en autobuses desde sus empresas y desde fuera de Moscú. En la organización intervinieron los sindicatos que se han integrado en el Frente Popular de apoyo al primer ministro. Por Putin se manifestaban funcionarios, deportistas, gimnastas, judokas, veteranos de Afganistán y de la guerra de Chechenia, e ideólogos antiamericanos y antioccidentales como Alexandr Duguin o Serguéi Kurguinián. Desde el escenario, se acusó a la oposición de actuar como agente de los intereses de EEUU para llevar a Rusia a la desintegración y el caos (como en la URSS en 1991), si llega al poder.

Rusia Unida, el partido que presenta a Putin a las elecciones, movilizó a sus militantes, pero su presencia visual en la avenida de la Victoria era prácticamente nula. Putin ha organizado su campaña electoral con ayuda del Frente Popular, la plataforma creada con objeto de ampliar la base social del primer ministro, al que algunos comentaristas acusan de jugar la carta obrera y de fomentar nuevos antagonismos, por ejemplo entre los trabajadores satisfechos de recibir un sueldo y la burguesía acomodada, y también entre las provincias y las grandes ciudades. Desde la tribuna de Bolótnaya, Iliá Yashin acusó a Putin de querer competir y no dialogar con la oposición.