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El principal opositor de Bill Clinton encabeza las primarias republicanas

A un mes de las elecciones del Partido Republicano, el expresidente de la Cámara de Representantes se perfila como el opositor a Obama

El aspirante a la candidatura republicana a la presidencia de EE UU, Newt Gingrich.
El aspirante a la candidatura republicana a la presidencia de EE UU, Newt Gingrich. AP

El que fuera presidente de la Cámara de Representantes en los años 90, azote de Bill Clinton durante el escándalo de Monica Lewinsky y líder de la llamada revolución conservadora, Newt Gingrich, se ha colocado como líder en las encuestas electorales, a un mes de que comiencen formalmente las primarias republicanas en Estados Unidos. Según la media que efectúa Real Clear Politics, Gingrich mantiene una ventaja de 11 puntos sobre sus contrincantes. Gallup le otorga en su última encuesta una intención de voto del 37%, 15 puntos por encima de Mitt Romney. Es todo un logro, dado que en julio el nuevo líder estaba el sexto en los sondeos.

Desde verano, el exgobernador Romney, principal competidor de Gingrich, se ha empleado a fondo en presentarse como el candidato inevitable que iba a ganarle las primarias a otros políticos poco conocidos o lastrados por su radicalismo, como Michele Bachmann, Rick Perry o Herman Cain. Sin embargo, ahora es Gingrich el que se defiende como el candidato inevitable, después de que el sábado se retirara de la contienda el empresario Herman Cain, acorralado por las acusaciones de acoso sexual y de infidelidad a su mujer.

La campaña de Gingrich ha sido muy poco convencional. Cuando todos los candidatos se emplean a fondo en cortejar a votantes en Iowa, el primer Estado con primarias, Gingrich va de conferencia en conferencia, en grandes urbes como Nueva York o Washington, una ciudad esta última donde ha dado un discurso este miércoles. Es lógico: la campaña de Gingrich tiene una deuda con unos acreedores por un millón de dólares que no ha pagado. Independiente, ha seguido recaudando dinero. En octubre solamente había recaudado 2,9 millones. Necesita donaciones de forma urgente. Fuentes de la campaña de Gingrich aseguran que su alza en las encuestas ha venido acompañada de más fondos, y que en octubre y noviembre ha recaudado más de cuatro millones. Aun así, no le hace sombra a Romney, que ha ingresado más de 32 millones.

Dijo que se oponía a las leyes que prohíben el trabajo infantil, por considerar que perpetuaban la pobreza entre las familias de menos recursos.

Gingrich lideró la toma de poder de los republicanos en el Congreso en 1994. Se convirtió en el mayor detractor de Bill Clinton, que había llegado a la Casa Blanca un año antes. Una serie de desacuerdos presupuestarios llevaron al cierre del gobierno federal en dos ocasiones entre 1995 y 1996. Defendiendo valores conservadores a ultranza, Gingrich lideró los esfuerzos de la Cámara de Representantes, en 1998, para revocar a Clinton por mentir sobre su relación con la becaria Lewinsky. El Senado, sin embargo, exoneró al presidente.

Posteriormente, se supo que Gingrich había sido infiel a su segunda mujer con una empleada de la Cámara de Representantes, y que mantuvo el engaño durante los meses que duró el proceso de revocación a Clinton. Hoy en día, esa empleada, de nombre Callista, es su mujer. Por ella abandonó el baptismo y se convirtió al catolicismo, algo que le puede reportar problemas electorales entre las bases evangélicas. Posteriormente, Gingrich reveló que también le había sido infiel a su primera mujer.

Gingrich tampoco es excesivamente coherente en sus posiciones políticas. Ha estado a favor y en contra de la sanidad universal y de los sistemas de canje de bonos de emisiones, diseñados para luchar contra el cambio climático. Es también dado a las declaraciones incendiarias. Recientemente dijo que se oponía a las leyes que prohíben el trabajo infantil, por considerar que perpetuaban la pobreza entre las familias de menos recursos.

Desde que abandonara la Cámara de Representantes en 1999, el candidato no ha sido elegido para ningún puesto ejecutivo o legislativo. Doctor en historia y especialista en política colonial africana, se ha dedicado a asesorar a empresas y a dar discursos. Por cada uno de ellos cobra hasta 60.000 dólares.

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