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El partido de Putin sufre un claro retroceso en las legislativas rusas

Rusia Unida pierde 15 puntos y se queda con una débil mayoría parlamentaria

La policía detiene a un manifestante, el domingo, en Moscú.
La policía detiene a un manifestante, el domingo, en Moscú. AP

El partido gubernamental Rusia Unida (RU) logró un 49,5% de los votos cuando la Comisión Electoral Central había completado en torno al 95% del escrutinio de las elecciones legislativas celebradas este domingo. En segundo lugar se situaba el Partido Comunista, con un 19,1%, seguido de la formación socialdemócrata Rusia Justa, con un 13,2%, y el partido Liberal Democrático (populista) de Vladímir Zhirinovski, con un 11,6%.

Con estos datos, la Comisión Electoral proyectaba que RU se adjudicaría 238 escaños sobre un total de 450. El resultado representa un claro retroceso del partido de Vladímir Putin, que pierde así la mayoría cualificada de dos tercios que le permitía modificar la constitución sin tener que pactar. En las elecciones de 2007, RU obtuvo el 64,30% de los votos, lo que le proporcionó 315 diputados en la cámara, de un total de 450.

El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, se refirió ayer a la necesidad de formar coaliciones puntuales, pero desde el Partido Comunista y Rusia Justa sonaban voces a favor de una coalición en contra de Rusia Unida, lo que tendría sentido si los votos conjuntos de estas formaciones, que han mejorado su posición, superaran los del partido gubernamental. La Duma Estatal (la sexta del periodo poscomunista) se elige esta vez para cinco años, uno más que la anterior. Los cuatro partidos que han superado el listón del 7% exigido para tener representación parlamentaria son los mismos que estaban en la Duma anterior. El partido Yábloko, con algo más del 2%, no rebasó el listón, igual que otras dos formaciones.

Los comunistas logran un 19%, y los socialdemócratas de Rusia Justa, un 13%

Las elecciones se caracterizaron por numerosas irregularidades, que fueron denunciadas por los partidos rivales de RU y por los observadores. Guennadi Ziugánov, lider del Partido Comunista, manifestó que se había “multiplicado por tres” el número de infracciones registradas en época de Boris Yeltsin. Entre otras cosas, el líder comunista se refirió a las demoras en el recuento de los votos y a la organización de tiovivos, como se llama a los grupos organizados que votan en distintos colegios aprovechando los talones de desplazados. Denunciaba también Ziugánov la colaboración de la policía en el sistema de corrupción y amenazaba con acudir a los tribunales.

Por su parte, Guennadi Gudko, del partido Rusia Justa, consideraba que estas son las elecciones “más sucias” que se han celebrado en el país y denunciaba por lo menos 38 pucherazos masivos en Moscú, así como la colaboración de los dirigentes de colegios electorales en la falsificación. Esta corresponsal fue testigo de cómo un grupo de personas intentaba repetidamente votar en un céntrico colegio sin tener los documentos en regla. Los intentos de infracción fueron atajados por observadoras del Partido Comunista.

En estas elecciones, Internet ha desempeñado un importante papel, pues ha permitido difundir las pruebas de las falsificaciones. El poder de la web ha tenido su reconocimiento fáctico en el ataque masivo sufrido por los medios de comunicación críticos y las páginas vinculadas a los observadores de Golos. Esta ONG desplegó un total de 1.707 observadores en toda Rusia, algo más de la mitad de lo que proyectaba, y registró irregularidades en un 25% de los colegios visitados, tanto en las votaciones como en el recuento de los votos. La emisora El Eco de Moscú, cuya página web volvió a funcionar al cerrarse los colegios, informó de que Boris Grizlov, el jefe de la Duma saliente, renunciará a su cargo por considerar que se necesita otro tipo de persona para trabajar en nuevas condiciones de interacción con otros partidos.

RU atribuyó el descenso de votos registrado a la crisis económica. Grizlov comparó los resultados con los obtenidos por los partidos en el Gobierno derrotados en Reino Unido, España y Portugal. RU confiaba inicialmente en lograr más del 60% de los votos y las encuestas le pronosticaban más de un 50%.

Aunque no hay cifras definitivas, la participación electoral, que era del 50,4% a dos horas del cierre de los colegios en Moscú, ha sido inferior a la de las legislativas de 2007, cuando alcanzó el 63,78%. Cerca de 110 millones de personas tenían derecho a votar.

 

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