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David Cameron recuerda a las víctimas del coronel Gadafi

Los líderes internacionales celebran con cautela la captura del dictador libio

El primer ministro británico, David Cameron, durante su comparecencia a las puertas de Downing Street tras ser informado de la captura de Gadafi.
El primer ministro británico, David Cameron, durante su comparecencia a las puertas de Downing Street tras ser informado de la captura de Gadafi. REUTERS

El primer ministro británico, David Cameron, ha celebrado con moderación la muerte de Muamar el Gadafi, a pesar de que supone para él una reivindicación de su iniciativa de intervenir militarmente en el país junto a Francia y a pesar de las reticencias de Estados Unidos.

Prudente, Cameron no ha confirmado por sí mismo la muerte del dictador, sino que ha recordado que “el primer ministro Gibril ha confirmado que el coronel Gadafi está muerto”. “Creo que hoy es un día para recordar a todas las víctimas del coronel Gadafi”, ha añadido en una breve declaración a las puertas de Downing Street. “Desde los que murieron en relación al vuelo de Pan Am sobre Lockerbie a [la agente de Scotland Yard] Ivonne Fletcher en una calle de Londres. Y, obviamente, todas las víctimas del terrorismo del IRA que murieron por el uso de de Cemtex libio”.

“También tenemos que recordar a los muchos, muchos libios, que han muerto a manos de este dictador brutal y su régimen”, ha proseguido el primer ministro. “La gente en Libia tiene ahora una oportunidad incluso mayor, después de esta noticia, de construir por si mismos un futuro fuerte y democrático. Estoy orgulloso del papel que Gran Bretaña ha desempeñado al ayudarles a conseguir eso, y rindo homenaje a la valentía de los libios que han ayudado a liberar su país. Les ayudaremos, trabajaremos con ellos. Y esto es lo que quería decir hoy”, ha concluido Cameron.

Para el primer ministro es un alivio saber que la misión militar en Libia, que llegó a ser cuestionada incluso por un sector de su propio partido, está ahora próxima a su final. No solo porque se acaba así un riesgo político, sino porque las aventuras militares pueden no ser completamente comprendidas en un momento en el que el país, como toda Europa, está sometido a un severo ajuste del gasto público.

En Kabul, donde se encuentra de visita oficial, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, no ha querido confirmar la muerte de Gadafi, aunque ha advertido de que la posible captura "no garantiza el fin del conflicto" en Libia y ha recordado que ambos bandos, gadafistas y rebeldes, repartieron muchas armas entre la población desde que empezaron los combates. No obstante, Clinton ha reconocido que, si es cierta, la captura del dictador supone un "avance significativo".

Clinton evita confirmar la

muerte del dictador y advierte de

que no supone el fin del conflicto

 

También se ha manifestado el secretario general de la ONU. Ban Ki-moon prevé una "transición histórica" para Libia y avisa de que esto no es más que el principio del fin. "Los combatientes de ambos bandos deben entregar sus armas y reunirse para la paz. Es la hora de reconstruir y cicatrizar las heridas; la hora de la generosidad, no de la venganza", ha subrayado.

La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, ha saludado que Libia esté ya "bajo el control total de las fuerzas del Consejo de Transición Nacional" y ha insistido en que "la caída de Sirte marca el final de la era de Gadafi", pero ha sido cauta al recordar que la muerte del dictador "todavía no ha sido confirmada". Ashton ha dejado claro que "la Unión Europea permanecerá como un socio fuerte y comprometido en el futuro" con el país, ahora que "entra en un proceso de transición", y ha recordado que los Veintisiete ya han ofrecido "una asistencia humanitaria sustancial" y apoyo para la sociedad civil.

Más optimista se ha mostrado el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, al asegurar que la guerra en Libia "ha terminado". Según han referido fuentes gubernamentales italianas, el primer ministro hizo este comentario durante una reunión en Roma con miembros de su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL), tras recibir la noticia. Sin embargo, su ministerio de Asuntos Exteriores ha pedido cautela ante las informaciones sobre la captura y muerte de Gadafi, a la espera de una confirmación por parte de la OTAN, que, por el momento, solo habla de un ataque a un convoy militar en las inmediaciones de Sirte.

Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha declarado que lo ocurrido hoy constituye una etapa significativa en la lucha del pueblo de Libia y ha subrayado que con ella se abre "la página de la reconciliación dentro de la unidad y la libertad", informa Miguel Mora desde París. "La desaparición de Gadafi es una etapa significativa en la lucha emprendida desde hace más de ocho meses por el pueblo libio para liberarse del régimen dictatorial y violento que les impuso durante más de cuarenta años", ha indicado el jefe del Estado francés en un comunicado.

El candidato socialista a la presidencia francesa, François Hollande, ha destacado en el periódico Le Monde que "Francia debe ahora poner exigencias al nuevo poder libio en materia de democracia, desarrollo y estabilidad de la región porque Libia, por su posición en el continente y sus recursos, puede jugar un gran papel al respecto".

 

La ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, ha apelado hoy, tras conocer la muerte del exlíder libio Muamar el Gadafi, a la reconciliación y ha ofrecido la ayuda de España en ese proceso, además de pedir que los responsables de la represión respondan por sus crímenes. Jiménez ha recordado que la hoja de ruta aprobada por el Consejo Nacional de Transición indica que en breve deberá constituirse un Gobierno de transición que deberá encargarse del proceso que culminará en una Constitución y unas elecciones democráticas.

El control, por parte del Consejo Nacional de Transición, de la ciudad de Sirte, significa, según la ministra española, el final de las operaciones militares "aunque elementos reaccionarios puedan intentar algún tipo de acción desestabilizadora", por lo que será preciso mantenerse "muy alerta".

La canciller alemana, Angela Merkel, cree que este día supone "el punto y final" del régimen de dictador. Con él acaba una guerra sangrienta que el dictador ha librado contra su propio pueblo. El camino queda definitivamente libre para un nuevo comienzo político en paz, de lo cual Alemania se siente aliviada y muy contenta', ha dicho.

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