Liberados los periodistas encerrados durante seis días en el hotel Rixos

La situación se había deteriorado en las últimas horas para los 35 periodistas atrapados en el céntrico hotel

"Nos están sacando del Rixos tras seis días de pesadilla". Con estas palabras difundidas a través de Twitter el reportero de CNN, Matthew Chance, contaba la liberación del grupo de 35 personas -en su mayoría periodistas- atrapadas en el interior del hotel durante los últimos seis días. Chance ha informado de la llegada de vehículos del Comité Internacional de la Cruz Roja para recogerles y de su salida junto a varios periodistas de las agencias de noticias Reuters y AFP, y de la televisión Fox.

Fue casi una semana de pesadilla. "El Gobierno controla el hotel y sus alrededores. Estamos atrapados. Parte de Trípoli sigue en sus manos". Con este escueto mensaje difundido a través de su cuenta de Twitter, Matthew Price, corresponsal en Trípoli de la BBC, explicaba el calvario que estaba viviendo en el hotel Rixos, desde donde se escuchaba el sonido de fuertes disparos en sus alrededores durante la mañana.

"La situación se ha deteriorado notablemente durante la noche", explicaba esta mañana Price en una intervención telefónica con la BBC. Según el reportero, leales al régimen patrullan los pasillos del hotel e incluso sospecha de la presencia de francotiradores en el tejado del edificio. "Nadie me ha dicho lo que tengo que decir, simplemente no me dejan salir a la calle a verlo", añade con cierta sorna.

El lujoso Rixos sirve de sede para la televisión gubernamental libia y es el lugar que el régimen destina a los periodistas que cubren la guerra en el país. Según la cadena de televisión Al Yazira, "la comida, el agua y la electricidad escasean y no hay agua corriente". El Hotel, controlado por combatientes leales a Gadafi, está cerca del complejo de Bab al Aziziya, de donde Gadafi ha tenido que huir ante los ataques de las fuerzas rebeldes.

"Espero que esta pesadilla se desinfle, que no explote", escribía con preocupación Matthew Chance. Se pueden escuchar disparos en las calles circundantes desde el interior del edificio y los rehenes están llevando los chalecos antibalas y los cascos durante todo el día. Chance, denunciaba además que su habitación había sido allanada y que se había encontrado todas sus cosas revueltas aunque no le han sustraído ningún objeto.

Darío López-Mills, reportero de la agencia Associated Press, describía ocurrente la situación: "El Rixos es como una prisión de 400 dólares la noche con spa, pero sin aire acondicionado, con velas pero sin romance. Mientras tanto se oía el sonido de los disparos y las balas silban junto a las ventanas". Y añadía: "El hotel ha sido sitiado tan rápido que ni siquiera somos capaces de determinar quien está al mando en las proximidades del mismo. Durante el fin de semana la zona parecía estar bajo control gubernamental".

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Reporteros Sin Fronteras ha denunciado en un comunicado la situación de los periodistas. "Son los prisioneros de un régimen moribundo. Su situación es muy preocupante", ha lamentado. Así las cosas, RSF ha instado a "todas las partes implicadas a garantizar la seguridad de los periodistas, tanto libios como extranjeros, que están cubriendo los acontecimientos en Libia".

"El Consejo Nacional de Transición, que ha sido reconocido por muchos países como el gobierno provisional de Libia, debe hacer todo lo que esté en su mano para permitir que los periodistas cubran los combates con libertad y seguridad", ha remachado la organización con sede en París.

Missy Ryan, la corresponsal de Reuters en Libia, revisa su teléfono móvil mientras espera ser evacuada del Hotel Rixos de Trípoli, después de estar retenida durante seis días
Missy Ryan, la corresponsal de Reuters en Libia, revisa su teléfono móvil mientras espera ser evacuada del Hotel Rixos de Trípoli, después de estar retenida durante seis díasPAUL HACKETT (REUTERS)

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