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Espías del régimen se cuelan en la cumbre de la oposición siria

Media decena de hombres han sido expulsados de la reunión en Turquía de los opositores en el exilio

La presencia de infiltrados afines al régimen de Bachar el Assad ha generado un gran revuelo en la reunión que la oposición siria celebra en Antalya. Unos 300 disidentes y defensores de los derechos humanos sirios se han reunido en esta ciudad turca para organizarse y diseñar un plan que culmine con el derrocamiento del presidente El Assad y la disolución del régimen. Mientras, El presidente sirio, ha decretado hoy la formación de un organismo para comenzar un diálogo nacional y superar la crisis política que afronta el país, según asegura la agencia EFE, que cita a la televisión estatal de Siria.

Cerca de media decena de hombres, identificados por los opositores como espías del régimen, han sido expulsados del encuentro, mientras otros podrían estar aún encubiertos. Esta reunión en el exilio representa el primer intento serio de organizarse, después de que el pasado marzo el espíritu revolucionario de las revueltas árabes se trasladara a Siria.

Desde entonces, el régimen de Bachar El Assad ha impedido la entrada de reporteros al país y ha reprimido por la fuerza las protestas que miles de sirios protagonizan cada semana. Las organizaciones de derechos humanos calculan que cientos de manifestantes han muerto como consecuencia de la campaña de represión gubernamental. La violencia, lejos de aplacar las protestas, ha contribuido a generar más indignación y a revitalizar las acciones de los manifestantes.

Cerca de 250 de los opositores reunidos en Antalya viven en el exilio. Otro medio centenar han escapado de Siria para acudir al encuentro y probablemente no puedan volver a su país sin miedo a sufrir represalias por parte de las fuerzas de seguridad. Unos pocos, ni se atreven a aparecer públicamente en el hotel en el que se celebra la conferencia.

La idea que se baraja hoy en la reunión es la de crear una suerte de "consejo asesor de la revolución" que deberá coordinar las acciones de los grupos opositores desde el extranjero. En principio descartan, sin embargo, la idea de crear un gobierno en el exilio.