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Una explosión en el gasoducto egipcio del Sinaí vuelve a cortar el suministro de gas a Israel

La empresa Israel Electric se prepara para garantizar el abastecimiento.- La tubería ya fue saboteada el 5 de febrero y 10 días después de volver a operar el 16 de marzo

Una explosión la pasada madrugada en el gasoducto de El-Arish en la península de Sinaí, que suministra desde Egipto el 40-45% del gas que consume Israel, ha vuelto a poner a prueba la capacidad energética israelí, que busca alternativas al intermitente abastecimiento de su convulso vecino. El 5 de febrero, en medio de las revueltas populares que sacaron del poder al dictador Hosni Mubarak el 11 de febrero, una explosión en la misma tubería, situada a 50 kilómetros de la frontera, interrumpió la circulación de gas, que no se recuperó hasta el 16 de marzo y de forma limitada.

La prensa israelí empezó a ver razones políticas, más que técnicas, en ese más de un mes de retraso. Había expectación por ver si los recientes cambios en Egipto tras la caída del régimen ponían en entredicho su contrato de importación de gas, firmado como parte del acuerdo de paz entre los dos países de 1979. El gas volvió sin embargo a circular. Poco después, el 27 de marzo, hubo un nuevo intento de sabotaje -frustrado- protagonizado por seis hombres armados que trataron de hacer saltar de nuevo por los aires la recién reparada tubería, que conduce gas también a Jordania, a Siria, a Líbano y a grandes empresas egipcias.

La explosión de hoy, que ha provocado llamaradas de hasta 20 metros de alto y ha obligado a evacuar a los vecinos de la zona por fugas de gas, no ha sido reivindicada por nadie y hasta que no avance la investigación no se podrá confirmar si ha sido un accidente o un ataque, pero algunas fuentes citadas por The New York Times atribuyen el sabotaje a grupos beduinos o palestinos. Las Fuerzas Armadas se han trasladado al lugar, para controlar el fuego, según Efe. Se desconoce cuánto tardará en repararse la nueva rotura del gasoducto. "La mayor parte de la información que tenemos es por la prensa, que cuenta que hubo una explosión y gente corriendo, y debemos suponer que esto es cierto", ha declarado a la radio del Ejército el ministro israelí de Infraestructuras, Uzi Landau.

De momento, como ha explicado, queda gas en la tubería, aunque ya se haya cortado el grifo, pero la compañía eléctrica tendrá que buscar otras vías cuando este se acabe. En un comunicado emitido por Israel Electric, esta asegura que "la dirección de la empresa utilizará todos los recursos a su disposición para garantizar el suministro contínuo y ordenado de electricidad, incluyendo el uso de otros combustibles". Para el ministro israelí, este nuevo incidente demuestra que hay que buscar alternativas al gas egipcio.

Israel utiliza carbón para generar la mayor parte de su energía, aunque también posee gas y puede recurrir a otros combustibles. El grupo Yam Thetis es su mayor proveedor de gas, y hace poco encontró un yacimiento en su costa en el mediterráneo. Este nuevo depósito, que comenzará a funcionar en 2013, y el proyecto de prospección Leviathan, que estará listo en 2017, pretenden garantizar su autosuficiencia en el consumo de gas.

Egipto ha enviado ante la justicia al exministro egipcio de Energía y otros seis funcionarios con cargos relacionados con el acuerdo de exportación de gas a Israel. Los partidos de la oposición llevan tiempo criticando que Egipto les vende el combustible natural a un precio preferente, aunque Landau lo niega y recuerda que su factura subió hace un año y que Israel paga más a Egipto que cualquier otro país.