Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Muerte y misterio en Long Island

La aparición de tres cadáveres más en el condado de Suffolk suma ocho víctimas en la zona en los últimos cuatro meses. - El temor en el vecindario se debe a la sospecha de que se trate del mismo asesino

Un policía de Nueva York busca entre los matorrales en las cercanías de la carretera cercana a Oak Beach (Nueva York) el 4 de abril.
Un policía de Nueva York busca entre los matorrales en las cercanías de la carretera cercana a Oak Beach (Nueva York) el 4 de abril. SETH WENIG (AP)

Las historias de asesinos en serie que tantas veces se ven en las películas de Hollywood no suelen salir de la imaginación de brillantes guionistas sino más bien de escenas de la vida real como las que estos días viven los vecinos de Long Island (Nueva York). El pasado lunes se encontraron tres cuerpos aún sin identificar en las inmediaciones de la autopista Ocean Parkway, cerca de las playas Oak Beach y Gilgo Beach, a unos sesenta kilómetros de Nueva York, donde en los últimos cuatro meses han aparecido otros cinco cadáveres. En total ocho víctimas que aún nadie quiere asociar oficialmente a un mismo asesino pero cuya sombra ya está sembrando ese temor en los vecinos del área, alimentado por la prensa sensacionalista.

No parece haber muchas pistas respecto a cómo o por qué estos ocho cuerpos han aparecido en Long Island, en el condado de Suffolk, (una de las zonas de playa más frecuentadas por los neoyorquinos) aunque hay algunas coincidencias entre las víctimas que podrían indicar que tras su muerte existe una misma mano ejecutora y una misma mente desencajada, algo que ha sido sugerido por el propio jefe de policía de Suffolk Richard Dormer.

Todo comenzó el pasado diciembre, cuando los restos de cuatro mujeres aparecieron en la playa Gilgo Beach. Su descubrimiento no fue casual: tras la desaparición de Shannan Gilbert, una prostituta de 24 años del vecino estado de New Jersey, la policía comenzó a rastrear esta zona de Long Island, donde se vio a Gilbert por última vez con un cliente en mayo de 2010. Seis meses más tarde, una fría mañana de diciembre, los perros busca-cadáveres encontraban los cuatro cuerpos mencionados, que resultaron pertenecer a cuatro prostitutas que anunciaban sus servicios en la página web de anuncios clasificados craigslist. Ninguno de los cadáveres resultó ser el de Gilbert, que continúa desaparecida.

El pasado martes un quinto cuerpo aparecía en Oak Beach, a menos de dos kilómetros de donde aparecieron las cuatro prostitutas en diciembre. Esta misma semana se descubrían otros tres cadáveres escondidos entre los matojos al norte de la carretera Ocean Parkway, que recorre la zona. La policía, que ha rastreado la zona varias veces, ha anunciado que continuará la búsqueda de de Gilbert.

Como siempre ante situaciones similares, la prensa estadounidense se ha lanzado de lleno al mundo de las especulaciones, con entrevistas alarmistas con expertos en las televisiones, donde criminólogos como Casey Jordan, invitado ayer a la CBS, o Lawrence Kobilinsky del John Jay College of Criminal Justice, aseguran que la policía seguramente está lidiando con un asesino en serie con motivaciones sexuales. "Esto es el resultado del trabajo de una o dos personas y está claramente conectado. Sería muy raro que no se trate del mismo individuo".