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Juristas constatan un mayor apoyo de la sociedad civil internacional a la causa del Sáhara Occidental

Aseguran que las revueltas árabes incidirán en la demanda del pueblo saharaui para decidir voluntariamente su futuro

"El problema del Sáhara Occidental o se soluciona, según la libre voluntad de los saharauis, o será eterno". Así de contundente se ha expresado esta mañana Felipe Briones, secretario general de la Asociación Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental (IAJWS). Briones, a su vez fiscal anticorrupción de Alicante, hizo estas manifestaciones en el marco de la presentación de la 2ª Conferencia Internacional de Juristas sobre el Sáhara Occidental, que se celebrará a finales de abril en Altea.

La organización prevé contar con presencia de unos 200 expertos en el problema de la excolonia española, en tres vertientes: situación jurídica, derechos humanos y expolio de los recursos naturales del territorio.

La conferencia de Altea sucederá a la celebrada hace tres años en Las Palmas de Gran Canaria. Briones mantiene que este trienio el problema del Sáhara en su aspecto clave (el respeto de la comunidad internacional a la voluntad de los saharauis) sigue prácticamente bloqueado. No obstante, el fiscal sí ha precisado que se ha constatado un mayor apoyo y simpatía de la sociedad civil internacional hacia la "causa del pueblo saharaui". Briones resaltó en este sentido dos factores: primero, la resolución del conflicto de Timor Oriental, que hasta ahora había acaparado la atención internacional, y luego la irrupción de las nuevas tecnologías, sobre todo Internet, "que impide, sobre todo a Marruecos, enmudecer sus abusos en materia de derechos humanos", precisó.

El secretario de la IAJUMS ha resaltado que, a su juicio, fue el pueblo saharaui el primero en encabezar las revueltas contra los regímenes opresores de los países árabes con la protesta de campamento del Aaiún, en octubre de 2010. Briones, no obstante, se ha mostrado optimista ante la posibilidad de que la propagación de estas revueltas repercuta, especialmente, en el apartado de la diplomacia internacional, "a la hora de encarar las demandas del pueblo saharaui y reconocer su legítima exigencia de independencia".

Para Briones, el problema del pueblo Saharaui "es una anacronismo". "Estamos ante un territorio cuya competencia administrativa es España, pese a el abandono de la colonia en 1976, y que fue invadido paradójicamente, por un país, Marruecos, que venía también de un proceso colonizador".

El fiscal ha señalado que, en la actualidad, junto a la vulneración de entramado jurídico internacional por parte de Marruecos, el mayor problema que sufre el pueblo saharaui es el que afecta al ámbito de los derechos humanos (hay 500 desaparecidos desde 1976, extremo que ha provocado un querella contra Marrueco ya admitida a trámite por el Juzgado Central Número 5 de la Audiencia de Madrid) "y el expolio de los recursos naturales del territorio por parte del invasor, sobre todo, de sus bancos pesqueros y reservas minerales, como los fosfatos".