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Sarkozy pide elecciones en Túnez "en el plazo más breve posible"

Merkel llama a las autoridades a "construir una auténtica democracia". - Egipto asegura que "respeta la voluntad del pueblo hermano tunecino"

Ante el cambio radical que se produjo ayer en Túnez, las reacciones son dispares dependiendo de si proceden del mundo árabe o de las potencias occidentales. La prudencia de los primeros contrasta con las declaraciones de apoyo de los países europeos al cambio democrático del país magrebí.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha pedido hoy la celebración de elecciones libres en Túnez "en el plazo más breve", tras la salida del presidente del país, Zine el Abidine Ben Alí. "Francia llama a la calma y al fin de la violencia. Pide la organización de elecciones libres en los plazos más breves", ha afirmado Sarkozy en un comunicado tras haberse reunido con varios de los miembros de su Gobierno para estudiar la situación de Túnez.

El presidente francés ha señalado también que ha ordenado el "bloqueo administrativo" de "los movimientos financieros sospechosos" relativos a Túnez, "de conformidad con la legislación". Francia "está a disposición de las autoridades constitucionales (de Túnez) para responder, sin tardanza, a toda demanda sobre los fondos tunecinos en Francia", ha añadido. El presidente reconoció que "desde hace varias semanas" el pueblo tunecino "expresa su voluntad de democracia", una demanda en la que, afirma Sarkozy, Francia va a aportar "su apoyo determinado" en base a los "lazos de amistad" que unen a ambos países.

La respuesta se produce también tras las críticas que la prensa ha lanzado contra la política de connivencia de París con el régimen de Ben Alí. Los medios reprochan a la diplomacia francesa haber pasado por alto los ataques a los derechos humanos dirigidos por el depuesto presidente a causa de las relaciones comerciales entre ambos países. Hasta su caída de ayer, Francia se había limitado a pedir a Ben Alí que moderara el uso de la fuerza en la represión de las manifestaciones y llegó incluso a ofrecer apoyo policial experto en control de desórdenes públicos.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha llamado a las autoridades de Túnez a construir "una auténtica democracia" y ofreció el apoyo del gobierno de Berlín a este propósito. "Tienen ante sí la posibilidad de un nuevo comienzo, para lo que es preciso que se garanticen los derechos fundamentales, como la libertad de prensa y de reunión", ha afirmado Merkel. La canciller ha dirigido asimismo un mensaje al presidente del Parlamento y recién proclamado presidente interino del país, Fued Mebaza, llamándole a "acercarse a los quienes protestan" para construir una auténtica democracia.

Reacciones en el mundo árabe

En el mundo árabe se han producido reacciones más prudentes. En un comunicado oficial, el Gobierno egipcio ha afirmado que está siguiendo con interés la precipitación de los acontecimientos en Túnez por la escalada de las protestas. "Egipto asegura que respeta la voluntad del pueblo hermano tunecino y tiene mucha confianza en su sabiduría y capacidad para controlar la situación y evitar que Túnez caiga en el caos", dice la nota. Para el gobierno egipcio, "lo más importante actualmente es que todos los tunecinos cooperen para proteger lo que han ganado a lo largo de décadas después de la independencia y para intentar que esto no se exponga al peligro".

Por su parte, la Liga Árabe ha hecho pública una declaración oficial en la que pide a las fuerzas políticas tunecinas que mantengan la paz y encaminen al país hacia una salida a la crisis. La organización insta a "todas las fuerzas políticas, representantes de la sociedad tunecina y autoridades a mantenerse juntos y unirse para sustentar los logros del pueblo tunecino y hacer realidad la paz nacional". Pide además que regrese la calma y que se logre un "consenso nacional sobre el modo de sacar al país de esta crisis de una forma que garantice el respeto de la voluntad del pueblo tunecino".

Arabia Saudí, el país que ha acogido al ex presidente tunecino, ha manifestado su apoyo a los tunecinos para que superen esta "difícil fase" en un comunicado en el que saluda la llegada al reino del presidente tunecino depuesto, Zine al Abidine Ben Ali.

Entretanto, otra monarquía de Oriente Próximo, Jordania, ha afirmado "respetar la elección del pueblo tunecino". "El Gobierno jordano (...) llama a todas las fuerzas nacionales tunecinas a unirse y ha trabajar juntas para preservar la seguridad de los ciudadanos y proteger a Túnez", ha señalado el ministerio de Exteriores jordano en un comunicado. En la capital del país, Ammán, medio centenar de sindicalistas han organizado una sentada ante la Embajada de Túnez para llamar a la propagación de la "revolución tunecina".