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Incidente con el A380

Singapore Airlines y Lufthansa reanudan hoy los vuelos con su flota de A-380

La compañía australiana Qantas es la única que mantiene inmovilizados sus Airbus para comprobar su seguridad tras el incidente en Singapur.- El fabricante europeo Airbus "no aconseja dejar los aviones en tierra"

Los motores de un A-380 de la compañía Singapore Airlines son revisados en el aeropuerto de Zurich.
Los motores de un A-380 de la compañía Singapore Airlines son revisados en el aeropuerto de Zurich. AP

Tres aerolíneas paralizaron sus aviones Airbus 380 tras el incidente que sufrió la pasada madrugada una aeronave de este modelo perteneciente a la compañía australiana Qantas, que tuvo que efectuar un aterrizaje de emergencia en Singapur, en el que no hubo heridos, por problemas en uno de sus cuatro motores. Irónicamente, la única de las tres que aún no ha anunciado cuando va a reanudar las operaciones con esta flota es Qantas.

Singapur Airlines, la principal aerolínea de la ciudad-Estado en la que sucedió el incidente, anunció esta noche que tras revisar sus 11 aviones este viernes operarán de nuevo. Esta compañía fue precisamente la que compró el primer A-380 y que realizó su vuelo inaugural Lo mismo que la compañía Lufhtansa, que recuperará sus vuelos con total normalidad.

Todas las compañías han seguido los consejos de los fabricantes. El fabricante del motor en que se registró el problema, el grupo británico Rolls Royce, recomendó que se realizaran incluso revisiones adicionales. En total, cinco aerolíneas disponen de A-380, el avión comercial más grande del mundo y joya del fabricante aeronáutico europeo Airbus, aunque no todas disponen de modelos con motores fabricados por Rolls Royce puesto que el consorcio americano Engine Alliance también provee a Airbus de motores para sus A-380. Este último es el caso de Emirates y Air France, compañías que no han anunciado ninguna revisión fuera de lo habitual en sus flotas, mientras que Lufthansa -con motores Rolls Royce- señaló desde un inicio que solo pararía sus tres A-380 durante la noche para realizar pruebas y reasumir las operaciones hoy.

Qantas anunció poco después de la avería que ningún aparato de su flota de A-380 -seis unidades- volverá a volar hasta tener garantías de que pueden hacerlo sin contratiempos. "Suspendemos todos los despegues del A-380 hasta que estemos completamente seguros de que tenemos la información suficiente sobre lo sucedido y hasta que estemos totalmente seguros de que pueden volar de nuevo", anunció el presidente ejecutivo, Alan Joyce. El directivo añadió que todos los aparatos serán inspeccionados en busca de posibles averías.

Y es que el incidente de Singapur fue el mayor de uno de estos gigantes del cielo desde su entrada en servicio en 2007. "No había habido una incidencia como ésta", admitió un portavoz de Airbus que aseguró no poder precisar las causas porque "se están investigando". Otro portavoz del fabricante aeronáutico europeo, Justin Dubond, precisó a este periódico que con los datos que maneja el fabricante hasta ahora no existe "ninguna razón para aconsejar a las compañías que dejen sus aviones en tierra".

"Un incidente importante"

El avión de la aerolínea australiana que sufrió los problemas técnicos llevaba en servicio en Qantas desde octubre de 2008 y estaba equipado con motores Trent 900 del fabricante Rolls Royce. La aeronave con matrícula VH-OQA, que había efectuado 8.165 horas de vuelo en 831 ciclos de vuelo, "sufrió una avería de motor tras despegar en Singapur" de acuerdo con las investigaciones preliminares, según señala un comunicado difundido por Airbus en el que destaca que el avión dio media vuelta para aterrizar "de forma segura" en el mismo aeropuerto del que había partido.

Según Singapore Airlines, tanto Airbus como Rolls Royce le aconsejaron verificar sus aparatos. Un técnico aéreo explicó a Europa Press que en casos de fallos en nuevos modelos, el "procedimiento habitual" es que el fabricante, en este caso Airbus, remita una nota a todas las aerolíneas clientes del aparato para que revisen el componente afectado por una incidencia. No obstante, precisó que dado que los A-380 cuentan con escalas largas, no son necesarias cancelaciones de vuelos para revisarlos, ya que se pueden aprovechar sus paros programados para analizar las aeronaves. Preguntado al respecto, el portavoz de Airbus señaló que la información de Singapore Airlines es "incorrecta".

"No hemos aconsejado nada a nadie porque aún estamos analizando qué ha sucedido", subrayó Dubond, quien añadió que la constructora aeronáutica ya han enviado un equipo a Singapur para colaborar en la investigación. Aunque Airbus facilitará toda la ayuda que se les solicite en la investigación, el portavoz de la compañía insistió en que, al tratarse de una cuestión del motor, el primero que tiene que prestar asistencia es el fabricante de ese componente, es decir, el grupo británico Rolls Royce. Este emitió también un comunicado en el que destaca que el funcionamiento en vuelo de los motores Trent 900 es "pequeño y relativamente nuevo" e informa de que se realizarán una serie de pruebas a estos motores. Aunque ese proceso ya está en marcha, Rolls Royce recuerda que la investigación se encuentra "en una fase muy temprana, por lo que sería inapropiado avanzar conclusiones".

El portavoz de Airbus, que no quiso calificar la gravedad del suceso -considerado "un incidente importante" por Qantas-, puso el acento en que "el avión hizo un aterrizaje seguro". Por su parte, Air France informó que, pese al incidente de Qantas, no tiene intención de suspender sus operaciones con sus cuatro A-380, que además no están equipados con motores de Rolls Royce, sino de un consorcio de fabricantes compuesto por Pratt & Wittney, General Electric y Safran conocido como Engine Alliance. Emirates, el mayor cliente de A-380 con 90 pedidos, también mantiene los planes previstos para los 13 aparatos de los que ya dispone, dotados, como en el caso de los de la aerolínea francesa, de motores GP7200 de Engine Alliance.

Investigación australiana

Australia será el país encargado de realizar las investigaciones en torno al aterrizaje de emergencia. En un comunicado, Qantas subraya que no han resultado heridos ninguno de los 440 pasajeros y 26 personas de la tripulación que viajaban a bordo del aparato, que operaba el vuelo QF32 entre Singapur y Sidney, cuando se detectó el fallo en uno de sus cuatro motores. Aunque ni la compañía ni el fabricante han precisado la causa, los indicios gráficos apuntan a que se produjo una explosión en el motor y un desprendimiento de su carenado trasero. Expertos consultados por EL PAÍS han señalado que la explosión del motor de una aeronave puede producirse por la presencia de un cuerpo extraño en su interior o por un fallo en el diseño. "Estamos hablando de nuevos aviones y nuevos motores, por lo que, obviamente, tendremos que trabajar muy cerca con los fabricantes para comprender exactamente lo que ha pasado", ha afirmado el consejero delegado de Qantas, Alan Joyce. En Francia, la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA, según sus siglas en francés) también colaborará como representante del país del fabricante de la aeronave y ha enviado a dos técnicos a Australia para colaborar en la investigación técnica.

El A-380, capaz de transportar 550 pasajeros en su versión estándar y 853 como máximo, está equipado con cuatro motores que sirven para su impulsión en los largos recorridos para los que ha sido concebido. Puede volar con sólo dos de ellos. Por el momento, Airbus ha entregado 37 de estos aviones gigantes a Qantas (6), Emirates (13), Singapore Airlines (11), Air France (4) y Lufthansa (3), que hasta ahora han transportado a siete millones y medio de pasajeros en 20.000 vuelos. Algunos componentes de estos colosos del cielo, como el estabilizador horizontal y los timones de altura, se realizan en España, donde Airbus dispone de tres factorías en Getafe (Madrid), Illescas (Toledo) y Puerto Real (Cádiz). Preguntado sobre el asunto por este periódico, EADS CASA remite a Airbus España, donde una portavoz se ha negado a dar cualquier detalle sobre las causas de la avería y no ha precisado qué participación está teniendo Airbus en la investigación sobre el incidente, informa Elsa Granda.

La portavoz ha añadido que toda la información sobre el incidente y sobre la investigación corresponde a Qantas. "No tenemos previsto en principio hacer ninguna declaración pública", ha asegurado esta portavoz, quien ha remitido a la aerolínea australiana para obtener mayor información. Hasta hoy, el único incidente del que se había informado afectó a uno de estos superjumbos de Air France, que el año pasado tuvo que volver al aeropuerto de Nueva York tras hora y media de vuelo. El fallo, que se produjo una semana después del estreno de la ruta, fue calificado de "menor".