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Elecciones legislativas en EE UU

John Boehner, el tercer hombre más poderoso de EE UU

El veterano político se convierte en el presidente de la Cámara de Representantes

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"Señoras y señores, el próximo presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos". Así se ha presentado durante todos los actos de la campaña electoral a John Boehner (pronúnciese Beihnar), hasta ahora líder de la minoría republicana en la Cámara baja del Congreso y que pasará ahora a ocupar su presidencia tras el triunfo de su partido en los comicios legislativos celebrados ayer en EE UU. Boehner ha roto a llorar en su discurso de victoria ante más de un centenar de simpatizantes republicanos en Washington al afirmar que toda su vida ha estado "persiguendo el sueño americano".

Boehner, exultante y con la voz entrecortada, ha saludado la nueva mayoría republicana en la Cámara Baja: "Está claro quiénes son los ganadores esta noche y esos son los ciudadanos estadounidenses. Su voz se ha dejado oír en las urnas". "Por todo el país, estamos siendo testigos de un repudio a Washington, un repudio a un Gobierno con grandes poderes, y un repudio a los políticos que rechazan escuchar a la gente", ha declarado la segunda persona en la línea de sucesión de Barack Obama, después del vicepresidente Joe Biden, lo que le convierte en teoría en el tercer hombre con más poder del país. El veterano político, que le ha arrebatado el puesto a la actual presidenta -y primera mujer en ocupar ese puesto-, Nancy Pelosi, ha prometido que al frente de este foro, su partido "recortará los gastos en vez de aumentarlos, reducirá el tamaño del Gobierno en vez de aumentarlo y reformará el modo en que el Congreso funciona, para ponerlo de nuevo en manos del pueblo".

"Respetar la voluntad popular"

Recibido por los simpatizantes republicanos con gritos de "Presidente de la Cámara, Presidente de la Cámara" y "USA, USA", ha expresado su disposición a colaborar con Obama, aunque no de modo incondicional. "Esperamos que el presidente Obama respete ahora la voluntad popular, cambie el rumbo y se comprometa a hacer los cambios que la gente reclama. En la medida en que esté dispuesto a esto, nosotros estaremos dispuestos a colaborar con él", ha señalado Boehner. Los republicanos necesitaban 39 escaños para hacerse con la mayoría en la Cámara de Representantes y a las 6.00 hora peninsular española de hoy habían conseguido ya una ganancia neta de al menos 54.

Eternamente bronceado, 61 años a punto de cumplir 62, Boehner nació en Reading (Ohio). Segundo de 12 hermanos, el político creció en un diminuto piso de dos habitaciones y trabajó como conserje para poder costearse los estudios universitarios. Boehner fue el primer miembro de su familia en asistir a la universidad. En política desde la década de los ochenta, el republicano se convirtió en la mano derecha del ultraconservador Newt Gingrich -entonces presidente de la Cámara- cuando el Partido Republicano recuperó el poder en el Congreso en 1994, algo que no había sucedido en 40 años. Boehner ayudó a Gingrich a redactar el famoso Contrato con América y, en lugar de abandonar la arena política como Gingrich tras la derrota sufrida en 1998, comenzó la escalada hacia una más alta cima que estaría ahora a punto de culminar.

Siguiendo la estela de su mentor político y preparando la victoria republicana, Boehner bautizó y presentó al país en el mes de septiembre su "compromiso con América", las líneas generales de su agenda una vez que los conservadores lleguen al poder. El caballo de batalla de ese programa será desmontar la reforma sanitaria de Obama. En abril de este año, el actual líder de la minoría en la Cámara lanzaba también su campaña en Internet Boehner for speaker (Boehner para presidente), con la que esperaba llegar a los votantes y obtener los 39 escaños necesarios para que el partido del elefante retome la Cámara legislativa.

Radicalizado en los últimos tiempos debido a la acometida del Tea Party -alguna de cuyas más importantes figuras no parecen muy contentas con la idea de que Boehner ocupe ese cargo, como la nueva reina del movimiento ultraderechista, la congresista por el Estado de Minesota Michelle Backmann-, Boehner es definido por los analistas como "un negociador clásico" que desde el Capitolio ha alimentado sus lazos con las grandes corporaciones y los hombres de negocios; en 2006 regaló a los congresistas prebendas que tenían su origen en compañías tabacaleras, lo que provocó un escándalo. A pesar de no existir disciplina de partido, Boehner ha votado con sus filas el 95,8% de las veces en el actual 111º Congreso de Estados Unidos, que acaba hoy su legislatura.