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Aplazado el juicio contra Geert Wilders, líder ultraderechista holandés, por incitar el odio a los musulmanes

El político ha recusado al tribunal por considerarlo partidista y teme un proceso político.- Los jueces consideran que comparar el Corán con el 'Mein Kampf', de Hitler, sobrepasa los límites de la libertad de expresión

El proceso contra Geert Wilders, líder ultraderechista holandés, por incitación al odio, discriminación e insultos a los musulmanes, ha sido aplazado hasta el martes tras un comienzo accidentado. El político se ha negado a contestar cualquier pregunta y ha recusado a los jueces por mostrarse, según él, partidistas. "He comparecido contra mi voluntad, pero espero un juicio justo. Sin embargo, he tenido la sensación de estar en el Parlamento. No es adecuado que un juez (por Jan Moors, presidente de la sala) opine de esta manera", ha dicho Wilders.

Contrariado con el silencio del político, Moors le había dicho que "era muy bueno haciendo planteamientos que luego no quiere discutir". Se espera que la recusación esté resuelta hacia el mediodía. Los jueces actuales pueden ser mantenidos, o por el contrario, sustituidos, para que el caso continúe.

El proceso en contra del líder populista, principal sostén de la nueva coalición de centro derecha, será decisivo para marcar los límites a la libertad de expresión. El propio Wilders lo invoca como derecho sin restricciones. Se da la circunstancia de que los fiscales no habían visto indicios de delito en las soflamas del político, que califica de "ola islamizadora que atenta contra nuestra cultura, corazón e identidad" la presencia de inmigrantes de dicha fe en el país. Tampoco el hecho de que llamara al Corán "un libro fascista como el Mein Kampf", de Hitler, les pareció extremo.

Los jueces, por el contrario, consideran dicho símil excesivo y ordenaron que siguiera adelante la instrucción. La acusación particular del caso la forman asociaciones de inmigrantes turcos, antillanos y marroquíes y el grupo antirracista "Nederland Bekent Kleur (que podría traducirse como Holanda Reconoce la Diversidad).

En principio, Wilders contará con el apoyo de varios estudiosos que confirmarán su tesis sobre los supuestos peligros del Islam. El domingo aprovechó su cuenta en "Twitter" para calificar la situación de "juicio político contra la libertad de expresión, que acusa también a casi millón y medio de votantes de mi Partido de la Libertad".

Pieza clave en el Parlamento

Aunque su cita con la justicia fue fijada el pasado abril, el peso político del líder xenófobo ha cambiado mucho. Es ya la tercera fuerza del país, por detrás de liberales y socialdemócratas. Sin sus votos, no puede mantenerse a flote en el Parlamento el nuevo Gobierno entre liberales y democristianos recién pactado. La democracia cristiana -no así los liberales- ha tenido serios problemas para aceptarle como aliado. Por eso ha hecho falta que el trío firmara un documento previo a su acuerdo de Gobierno. En el mismo, Wilders llama al Islam "ideología peligrosa y violenta". Para los otros dos, es "un credo religioso".

Liberal de origen y opuesto a la posible entrada de Turquía en la UE, Geert Wilders formo su Partido de la Libertad en 2004. Desde entonces, su firmeza contra la presencia de inmigrantes musulmanes en Holanda, y la mano dura que propugna contra "las bandas callejeras de las minorías", le han valido un creciente apoyo popular. De estar solo en un Parlamento de 150 miembros, pasó a tener 9 escaños. Ahora suma 24 y asegura que no tiene nada contra los musulmanes.

"Es el Islam lo que detesto, porque no existe esa versión moderada que se empeñan en vendernos", dice.

Amenazado de muerte, vive rodeado de guardaespaldas y asegura que su ideario no es violento. "Tenemos que ser intolerantes con los intolerantes. Odio la violencia. Lo que busco es un debate".