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El presidente Medvedev destituye al alcalde de Moscú

Luzhkov rechazaba ser el cabeza de turco de la lucha anticorrupción del presidente ruso

El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, ha destituido hoy al alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, por medio de un decreto en el que ha alegadola "pérdida de confianza" hacia el hombre enérgico y ambicioso que ha dirigido la capital de Rusia desde 1992. El decreto ha sido difundido por el servicio de prensa del Kremlin poco antes de las ocho de la mañana, cuando Luzhkov se encontraba ya en el ayuntamiento.

A sus 74 años, Luzhkov era uno de los últimos "dinosaurios" de la época de Borís Yeltsin. Pese a las claras presiones del Kremlin para que se jubilara, el veterano alcalde se resistió a cesar por las buenas en su cargo para dar a Medvédev la oportunidad de impulsar su propia política modernizadora y contra la corrupción, así como de crear un equipo de su confianza en la capital, la mayor plaza electoral del Estado con más de siete millones de votantes.

La gestión del alcalde ha sido compleja y en gran medida eficaz dentro del sistema personalizado de ordeno y mando que rige en Rusia. Luzhkov modernizó las infraestructuras y protegió a los sectores sociales más débiles, pero actuó con un estilo autoritario en el municipio. La gestión opaca e internamente solidaria caracteriza al funcionariado de Moscú, que es considerada la ciudad más corrompida de Rusia. En 2007, Vladímir Putin, siendo presidente, confirmó a Luzhkov en el cargo, pero el el Kremlin ha ido debilitando sistemáticamente al alcalde, entre otras cosas enviando a sus principales colaboradores a provincias.

El tandem dirigente del Estado formado por Medvédev y el primer ministro Vladímir Putin aún no ha revelado quién será el candidato presidencial del Kremlin, pero el cese de Luzhkov es un elemento de la lucha política de cara las elecciones parlamentarias de 2011 y presidenciales de 2012. De momento, el vicealcalde Vladímir Resin, ejercerá las funciones de alcalde. Hay indicios de que las responsabilidades que concentraba Luzhkov serán divididas entre varias figuras.

Desde principios de septiembre Luzhkov era acosado desde las cadenas de televisión estatales. El lunes, al reincorporarse en la alcaldía tras una semana de vacaciones, Luzhkov dijo que no pensaba cesar por las buenas, aunque muchos esperaban que dimitiera tras negociar las condiciones de su "rendición" con el Kremlin. Una encuesta de la emisora el Eco de Moscú reveló que una mayoría apoyaba la posición del alcalde frente al Kremlin. El hecho de que Medvédev haya aceptado el reto y cesado al alcalde puede ayudar al jefe del Estado a consolidar su peso y a imponerse entre los sectores de la clase política que infravalora su capacidad de decisión.

Luzhkov, que en el pasado tuvo ambiciones presidenciales, se había convertido en una prueba de fuego del poder de Medvédev. Nombrado inicialmente por el presidente Borís Yeltsin, había sido elegido después con porcentajes de 88,5%, 69,9% y 74,8% en 1996, 1999 y 2003 respectivamente. Luzhkov, por otra parte, es uno de los dirigentes del partido Rusia Unida, cuyo máximo líder es Putin.

Hasta 2004, los gobernadores provinciales (los alcaldes de Moscú y San Petersburgo lo son a efectos legales) eran elegidos en las urnas. Hasta que Putin en 2004 hizo que los gobernadores pasaran a ser nombrados y cesados por el presidente. Los dirigentes provinciales aposentados desde los noventa han ido retirándose uno tras otro, incluidos los más recalcitrantes. Formalmente, todos dejaron el cargo por voluntad propia y fueron premiados con respetables nombramientos. Cierto es que en algunos casos, como el del líder de Bashkiria, Murtazá Rajímov, el argumento definitivo para el cese fueron los materiales comprometedores. Ahora, la historia se ha repetido y las cadenas de televisión controladas por la administración presidencial se lanzaron a una campaña, donde salieron a relucir los negocios de la esposa de Luzhkov, la empresaria Yelena Baturina, propietaria del grupo Inteko, con intereses en la construcción y el sector inmobiliario. Baturina es la mujer más rica de Rusia, según la revista Forbes y ganó casi 31.000 millones de rublos en 2009 (1.000 millones de dólares).

En agosto, Moscú fue escenario de un enérgico movimiento social en contra de la tala de árboles en el bosque de Jimki (cercano a la capital) para construir una autopista a San Petersburgo. Medvédev respondió a las protesta pidiendo que se abriera un debate y que se tomaran medidas teniendo en cuenta el resultado de la discusión. El debate se celebró en la llamada Cámara Social, pero acabó de forma vaga sin que los participantes pudieran formular una postura común.. En un artículo sobre Jimki a principios de septiembre, Luzhkov se permitió darle lecciones al presidente, a saber, que no se debe discutir largamente lo que ya está decidido. Las autopistas en construcción (de Moscú a Minsk y de Moscú a San Petersburgo) ofrecerán los primeros tramos de pago en Rusia y en sus obras están involucrados dos peterburgueses amigos de Putin, Yuri Kovalchuk, principal accionista del banco "Rossia", y Arkadi Rotenberg.