14 muertos en una jornada violenta en Afganistán

Seis policías, cinco civiles afganos y tres soldados de las tropas de la OTAN han muerto en las últimas horas

Tres soldados de la ISAF han perdido la vida hoy en dos explosiones de bombas situadas en la carretera, ha informado la organización en dos comunicados: dos de los militares han muerto en el este, y el tercero en el oeste del país. "La política de la ISAF es poner en manos de las autoridades nacionales pertinentes los procedimientos de identificación", ha recordado la ISAF sin precisar más detalles al respecto.

Las minas y las bombas colocadas en las carreteras de fabricación casera son uno de los métodos favoritos de los talibanes para hostigar a las tropas internacionales desplegadas en Afganistán, aunque suelen causar bajas entre la población civil.

Seis policías afganos fueron envenenados y posteriormente tiroteados esta madrugada en la ciudad sureña de Kandahar, capital de la provincia homónima, ha declarado a la agencia afgana AIP una fuente oficial. Los agentes se encargaban de un puesto de control policial en el sur de la ciudad, añadió la fuente que no pudo proporcionar más detalles acerca de lo sucedido, y nadie ha reivindicado por el momento el hecho.

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Además, cinco civiles perdieron la vida anoche en el distrito de Shindand, en la provincia de Herat, manifestó a Efe el jefe del distrito, Lal Mohamed. Mohamed precisó que una mina estalló al paso del vehículo en el que viajaban los civiles, y que cuatro de ellos resultaron heridos.

Más de 2.000 soldados extranjeros han muerto en Afganistán desde la ocupación en 2001 del país, según datos del portal independiente icasualies.org, una parte significativa de ellos víctimas de artefactos explosivos al paso de sus vehículos.

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Por otra parte, el presidente afgano, Hamid Karzai, ha firmado hoy un decreto en virtud del cual las empresas privadas de seguridad dispondrán de un plazo de cuatro meses para cerrar sus operaciones y abandonar el país.

Agentes de la Policía afgana junto al lugar de la explosión de una bomba en Ghazni, al este de Kabul que estaba escondida en una moto
Agentes de la Policía afgana junto al lugar de la explosión de una bomba en Ghazni, al este de Kabul que estaba escondida en una motoAP

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