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El número de fallecidos en la tragedia de la Loveparade se eleva a 20

El recinto tenía un aforo de 250.000 personas pero un portavoz policial asegura que los asistentes fueron 400.000

Dos días después de la catástrofe de la Loveparade de Duisburgo (oeste de Alemania), la tragedia no se detiene. Según ha informado esta tarde la cadena pública alemana ARD, la cifra de fallecidos se ha elevado a 20 tras la muerte de una de las personas que permanecían hospitalizadas a causa de las heridas sufridas por la avalancha humana. La agencia DPA ha precisado que se trata de una mujer de 21 años y nacionalidad alemana.

Mientras, la investigación prosigue y siguen abiertas las principales preguntas. La principal concierne a las responsabilidades. Desde el sábado se han conocido las numerosas advertencias recibidas por la organización y por el municipio. Se ignoró el riesgo que suponía hacer que la única entrada y la única salida para los cientos de miles de participantes fuera un túnel.

Los bomberos de Dortmund, donde se celebró la Loveparade de 2008, advirtieron de que el túnel podía convertirse en una trampa mortal. Las autoridades de Duisburgo les habían pedido asesoría durante la preparación del evento de este año. Ignoraron el aviso. Además, el recinto de la antigua estación de mercancías de Duisburgo sólo ofrece cabida a 250.000 personas. Sean exactas o no, los organizadores de ediciones anteriores de la Loveparade daban cifras de participantes millonarias.

Al parecer, la organización y las autoridades calcularon que llegarían este año algo menos de un millón de personas. De momento, las cifras exactas siguen siendo un misterio: la organización hablaba el sábado de 1.400.000 personas. El portavoz policial Ramon van der Maat dijo que calculan el número de asistentes en 400.000. Dijo que se suele exagerar el número de asistentes "por razones publicitarias".

El alcalde de Duisburgo, el democristiano Adolf Sauerland (CDU) ha prometido la aclaración de los hechos. Ha asegurado Sauerland, quien el domingo no había querido asumir ninguna responsabilidad por la tragedia, que "los investigadores cuentan con todo el apoyo de la ciudad". Ha dicho que seguirá en el cargo pese a que "la cuestión de la responsabilidad personal" no le "deja descansar". Dice que hace falta "tiempo para aclarar los horribles acontecimientos". También da sus condolencias a los familiares de las víctimas.

Entre tanto, las autoridades han elevado a 511 el número de heridos. Uno de ellos sigue en estado crítico. 42 más siguen hospitalizados. El directivo del Sindicato Alemán de la Policía Wolfgang Orscheschek ha dicho que los muertos "son víctimas de los intereses materiales de los organizadores". Los políticos locales habrían cedido "a sus presiones" pese a las advertencias. Para su colega Rainer Wendt, la ciudad "perdió la medida" al autorizar un evento así.