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Grupos islamistas intentan censurar una viñeta de Mahoma en Sudáfrica

La imagen podría alimentar la ira de los radicales musulmanes del país a menos de un mes del inicio del Mundial de fútbol

La polémica por unas caricaturas de Mahoma ha sacudido a Sudáfrica poco antes del comienzo del Mundial de fútbol. Grupos islamistas han intentado esta semana, sin éxito, impedir la publicación en uno de los principales diarios sudafricanos de una viñeta humorística en la que se representa al profeta Mahoma; una imagen que podría alimentar la ira de los radicales musulmanes del país a menos de un mes del inicio del Mundial de fútbol.

El Tribunal Supremo de Johannesburgo ha denegado la petición formulada por la organización teológica islámica, Jamiatul Ulama, para evitar que el diario Mail & Guardian publicara una viñeta del popular ilustrador sudafricano, Jonathan Shapiro (Zapiro), en la que se presenta al profeta del Islam tumbado en el diván de un psicólogo quejándose de que "¡Hay otros profetas cuyos seguidores tienen sentido del humor!", con un periódico a su lado cuyo titular reza: "Todo el mundo a dibujar en el Día De Mahoma".

Jamiatul Ulama asegura que la viñeta es ofensiva y podría provocar violencia en el país en los prolegómenos de la celebración del Mundial, el evento deportivo más seguido del mundo. De igual modo se ha pronunciado otro de los organismos islámicos más importantes del país, el Consejo Judicial Musulmán (CJM), cuyo presidente, Ishaan Hendricks, entiende que la ilustración "es provocadora" en un momento en el que "la coexistencia pacífica entre las diferentes comunidades religiosas de Sudáfrica es necesaria", según ha declarado a Reuters.

Shapiro, por su parte, insiste en que su intención no era ofender a la comunidad islámica. "Creo que todas las religiones deberían estar sujetas a la sátira y que algunos grupos religiosos no tienen motivos para pensar que están por encima de la sociedad", ha indicado al portal de noticias sudafricano IOL. "No he intentado dibujar una viñeta lo más ofensiva posible, simplemente quería hacer pensar: el profeta está triste porque sus seguidores, fanáticos y sensibles, no tienen sentido del humor", señala.

Ocho de cada diez sudafricanos profesan la religión cristiana, y sólo un 1,5% del total de su población -estimado en unos 50 millones de personas- se denomina musulmán. En general, su integración social ha sido impecable, salvo ataques aislados de grupos extremistas contra traficantes de droga en algunos núcleos criminales de Ciudad del Cabo.

Esta polémica coincide la detención de un miliciano de Al Qaeda en Irak sospechoso de confabularse para atacar a las selecciones de Holanda y Dinamarca durante la Copa del Mundial. Las fuerzas de seguridad iraquíes anunciaron el pasado lunes el arresto del ciudadano saudí Abdullah Azzam al-Qahtani y dijeron que era sospechoso de planear ataques durante el Mundial de Sudáfrica que comienza el 11 de junio. El acusado dijo que la idea de atacar el torneo sobrevino a fines de 2009 en conversaciones con amigos sobre las supuestas ofensas a los musulmanes en la prensa occidental: "Discutimos la posibilidad de vengarnos por los insultos al profeta, atacando a Dinamarca y Holanda. Si no podíamos llegar a los equipos, entonces atacaríamos a los hinchas".