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Nick Clegg, estrella ascendente de la política británica

El ganador del debate electoral en Reino Unido se declara liberal "por temperamento, por instinto y por crianza"

El jueves por la mañana, uno de cada cuatro británicos nunca había oído su nombre. Por la noche se convirtió en la estrella ascendente de la política británica al imponerse de calle en el primer debate electoral en la historia del Reino Unido. Es Nicholas William Peter Clegg, Nick para los amigos, y lidera el Partido Liberal-Demócrata. De 43 años, telegénico, bien parecido, europeísta, cultivado, políglota, viajero, esquiador consumado, adolescente descarriado y mujeriego en tiempos, ateo confeso, de buena familia pero nada pijo, se declara "liberal por temperamento, por instinto y por crianza".

Casado con Miriam González Durante -hija del fallecido senador del PP y 21 años alcalde de Olmedo, José Antonio González Caviedes- y brillante abogada, con la que tiene tres hijos, su padre era un banquero mitad ruso y mitad inglés hijo de un aristócrata que huyó de la revolución con su tía, amante de Máximo Gorky y de HG Wells. Y, su madre, una holandesa nacida en Indonesia que fue internada en un campo de prisioneros durante la guerra.

En la campaña ha puesto especial énfasis en la necesidad de evitar que los jóvenes delincuentes sean enviados a la cárcel, "escuela de criminales". Quizás porque conoció en carne propia que hay formas más útiles de corregir los pecados juveniles. Lo aprendió en Múnich, siendo un estudiante de 16 años que después de una borrachera se dedicó a quemar cactus en un invernadero. No eran cactus cualquiera: formaban parte de una colección atesorada durante años por un profesor. Este decidió no denunciarle pero purgó su culpa cavando zanjas para flores en el jardín comunitario.

Clegg estudió Arqueología y Antropología en Cambridge y completó luego sus estudios en la Universidad de Minnesota y el Colegio Europeo de Brujas, donde conoció a su futura mujer. En 1993 trabajó becado por el Financial Times en Hungría, escribiendo sobre las privatizaciones masivas tras la caída del comunismo. Luego trabajó en la Comisión Europea, donde el comisario conservador Leon Brittain le captó para su gabinete.

Aunque no se dejó tentar por las ofertas de Brittain para que se uniera a los tories, en Bruselas, donde encabezó las negociaciones para el ingreso de Rusia y China en la Organización Mundial de Comercio, contrajo el gusanillo de la política y en 1999 fue elegido diputado europeo por el Partido de los Liberales-Demócratas.

En 2005 dio el salto a los Comunes y muy pronto, en octubre de 2007, consiguió el liderazgo de su partido tras la temprana dimisión del líder del momento, Menzies Campbell. Como líder liberal ha defendido siempre políticas de respeto a los inmigrantes, de reforma del sistema político, de defensa de las libertades civiles y de descentralización de los servicios públicos.

Ha destacado también por sus declaraciones ajenas a la ortodoxia, como cuando se declaró ateo pero respetuoso con los creyentes hasta el punto de que sus tres hijos se han criado como católicos por respeto a las creencias de la madre. O como cuando se convirtió en el primer político desde 1695 que pidió -y consiguió- la dimisión del speaker (presidente) de los Comunes.