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La ONU acusa a Pakistán de no proteger a Benazir Bhutto

El informe de Naciones Unidas acusa a la policía de fracasar de manera "deliberada" en la investigación del crimen

La comisión independiente de Naciones Unidas que investiga el asesinato de la ex primera ministra de Pakistán Benazir Bhutto , junto a otras 24 personas, en diciembre 2007 ha asegurado en un informe que el Gobierno pakistaní no le proporcionó una protección adecuada, y acusa a la policía de fracasar de manera "deliberada" en la investigación del crimen.

"La comisión considera que el fracaso de la policía en la investigación del asesinato de Bhutto fue deliberada", afirma el documento difundido el miércoles. El informe de 65 páginas, realizado para esclarecer las circunstancias de la muerte más que para determinar responsabilidades y encontrar culpables, apunta a que los responsables policiales actuaron así "por temor a la posible implicación de las agencias de inteligencia".

Bhutto fue asesinada al explotar una bomba cerca de su vehículo tras un acto electoral en la ciudad de Rawalpindihace tres años, ocho semanas después de su regreso a Pakistán tras ocho años de exilio voluntario. El informe señala que el presidente de Pakistán en ese momento, el general Pervez Musharraf, seguía la pista de las posibles amenazas a Bhutto. "Pero el Gobierno de Musharraf hizo poco más que trasladarle esas amenazas y no fue proactivo en neutralizar estas amenazas o para asegurarse que la seguridad de Bhutto estuviese al nivel", critica la ONU. La comisión, presidida por el embajador de Chile ante la ONU, Heraldo Muñoz, establece así que el asesinato de la líder pakistaní "se podría haber prevenido si se hubieran adoptado las medidas de seguridad adecuadas". Muestra de las amenazas hacia Bhutto fue el atentado que sufrió dos meses antes de su muerte, una explosión que acabó con la vida de más de cien personas.

Una investigación con zancadillas

Naciones Unidas también acusa a la policía de Rawalpindi de "infligir daños irreparables a la investigación" al regar con agua el lugar del crimen y no preservar las pruebas físicas que se encontraban en el lugar. "La comisión está convencida de que el jefe de policía de Rawalpindi, Saud Aziz, no actuó de forma independiente de las altas autoridades, ya sea en la decisión de regar en la escena del crimen o por impedir los exámenes forenses", prosigue el documento.

El documento no ofrece una versión alternativa a la explicación oficial de que la líder falleció al golpearse con una manilla del vehículo que la transportaba, pero asegura que las autoridades paquistaníes la asumieron como la causa del fallecimiento "antes de que se iniciar una investigación apropiada" de los hechos. También culparon al fallecido líder de los talibanes paquistaníes Baitulá Mehsud y a Al Qaeda de ser los responsables del atentado "mucho antes" de empezar las pesquisas policiales. Unas teorías de conspiración sobre la muerte de Bhutto que aún siguen.

La comisión independiente presentó al secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, el informe que han elaborado desde el mes de julio pasado, tiempo en el que ha realizado más de 250 entrevistas, incluido el derrocado ex presidente Pervez Musharraf, y visionado cientos de docuemntos, y han visitado en tres ocasiones un país golpeado contínuamente por ataques terroristas. "El informe de la comisión contribuirá a los esfuerzos que sólo los pakistaníes pueden realizar en la lucha contra la impunidad y para reforzar el imperio de la ley en Pakistán", indicó el portavoz de Ban Ki-moon mediante un comunicado de prensa. El informe concluye con la recomendación al Gobierno pakistaní de que se lleve a cabo una investigación "integral" y "sin estorbos".

A finales de marzo y a petición de Pakistán, Ban Ki-moon decidió retrasar esa presentación, a pesar de estar listo el informe desde hace dos semanas. Un retraso que responde también a una petición del presidente, Asif Ali Zardari, viudo de Bhutto, para permitir a la comisión entrevistarse con tres jefes de Estado que no han sido identificados.

En un próximo paso, el informe será transmitido a las autoridades de Islamabad, así como a los países del Consejo de Seguridad del organismo internacional. En un indicio del calado político del informe, el embajador pakistaní ante la ONU partió inmediatamente hacia Islamabad tras recibir el documento de manos del secretario general del organismo.