El Parlamento italiano niega el arresto del secretario de Estado imputado por complicidad con la Camorra

'Il Giornale' anuncia que los fiscales de Palermo acusarán a Berlusconi de complicidad mafiosa y embargarán su patrimonio

La comisión del Parlamento italiano encargada de decidir sobre los suplicatorios contra diputados ha votado este miércoles contra la petición de arresto del secretario de Estado de Economía Nicola Cosentino, acusado de complicidad con la Camorra por los jueces de Nápoles. La resolución ha sido aprobada por once votos a favor, con seis en contra y una abstención. Ahora, el pleno de la Cámara de Diputados deberá decir la última palabra antes del 10 de diciembre.

Mientras tanto, en el Senado, la mayoría de centro derecha rechazaba dos mociones presentadas por la oposición que pedían la dimisión de Cosentino. El vicepresidente del Grupo de senadores del Pueblo de la Libertad, Gaetano Quagliariello, ha invitado a los suyos a "hacer piña" en defensa del acusado explicando que, si actuaban de un modo diferente, se acabarán creando las condiciones para atacar también a Silvio Berlusconi.

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En su discurso, Quagliarello ha dicho: "No permitiremos que Italia se convierta en la República de los arrepentidos. Izaremos la bandera de las garantías, que no es la misma que la de la impunidad".

"La absolución de Cosentino por parte del Parlamento es una vergüenza para todos los ciudadanos italianos", ha afirmado por el contrario el líder de Italia de los Valores, Antonio Di Pietro. "¿Pero qué podemos esperar de un Parlamento que tiene tantas personas con causas pendientes?", ha añadido.

Causa contra Berlusconi

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Berlusconi y la mayoría de Gobierno están visiblemente preocupados por el rumbo de las nuevas investigaciones judiciales que analizan las relaciones entre Il Cavaliere y la mafia. Este miércoles, el diario de su familia, Il Giornale, ha anticipado que la fiscalía de Palermo está ultimando la imputación por complicidad mafiosa contra el primer ministro, y planea además embargar el patrimonio del Cavaliere en virtud de la ley 416 bis, que permite a los jueces incautarse de los bienes sospechosos de haber sido adquiridos con dinero procedente de la mafia.

Preguntado por este diario, el fiscal de Palermo Nino di Matteo se ha negado a confirmar o desmentir la noticia. "No hay comentarios", ha manifestado.

En las últimas semanas, la clase política del país está viviendo bajo un creciente clima de sospecha. Gracias a las nuevas revelaciones de testigos y arrepentidos de Cosa Nostra, los jueces de Palermo, Caltanisetta y Florencia están revisando y reabriendo indagaciones de hechos ocurridos a principios de los años noventa, e incluso antes.

La clave son los asesinatos de los jueces Falcone y Borsellino en Sicilia (1992), y los posteriores atentados de Cosa Nostra en la península. Según algunos arrepentidos, la campaña de terror habría sido organizada por la mafia con ayuda de una parte de los servicios secretos con la idea de negociar las condiciones carcelarias para los capos presos.

Los nombres de Silvio Berlusconi y de Marcello Dell'Utri han reaparecido en las declaraciones de varios arrepentidos. Los dos más importantes, Gaspare Spatuzza (mano derecha de los capos Filippo e Giuseppe Graviano) y Massimo Ciancimino, hijo del difunto alcalde democristiano de Palermo, Vito Ciancimino, que como hombre de confianza de Totò Riina acabó condenado por mafia.

Autor del saqueo de Palermo, Ciancimino fue largos años concejal de Obras Públicas de la capital siciliana, y llegó a firmar 3.000 licencias de construcción por noche.

En los últimos días, Spatuzza, que ha confesado ya ser el asesino material del juez Paolo Borsellino (lo que puede obligar a revisar las condenas de tres juicios distintos), ha afirmado a los magistrados de Florencia que Berlusconi se convirtió en el referente político de la mafia en aquellos años, y ha asegurado que los hermanos Graviano negociaban directamente, "sin mediadores" tanto con Berlusconi como con Dell'Utri.

Su versión ha sido confirmada por otro arrepentido de la misma banda, Pietro Romeo, que participó en los atentados de Milán y Florencia en 1993.

Mafia y Estado

La negociación entre la mafia y el Estado, y la participación en ella de Berlusconi y Dell'Utri fue investigada por los jueces de Florencia en 1997, aunque la causa acabó siendo archivada por falta de pruebas en 1998.

Ahora ha sido reabierta, y hace unas semanas el fiscal antimafia, Piero Grasso, confirmó sin titubeos que dicha negociación existió.

Ahora, Ciancimino ha puesto en manos de los magistrados cuatro pizzini (papelitos) que el capo Bernardo Provenzano escribió a su padre, Vito Ciancimino, a caballo entre el asesinato de Falcone y el de Borsellino.

Pero Ciancimino júnior se ha remontado todavía más años atrás. Según informa hoy Il Fatto Quotidiano, el viernes afirmó a los jueces de Palermo y Caltanisetta (Sicilia) que su padre, don Vito, ayudó y asesoró a varios mafiosos sicilianos para que se hicieran socios del joven constructor Silvio Berlusconi en sus negocios inmobiliarios en Milán.

Según su hijo, Ciancimino representó a un grupo de capos (Bontade, Buscemi, Bonura, Teresi...) que a través de la Banca Rasini financiaron al constructor de Milano 2, la ciudad residencial con la que Berlusconi se hizo rico y famoso.

Spatuzza comparecerá el 4 de diciembre en el aula búnker de Turín, durante el juicio de apelación de Dell'Utri. El cofundador de Forza Italia y estrecho colaborador de Berlusconi en Sicilia está condenado en primer grado a nueve años de cárcel por complicidad con Cosa Nostra.

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