Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Obama y los líderes demócratas diseñan una estrategia para salvar la reforma sanitaria

Nancy Pelosi advierte de que es "esencial" que el modelo que apruebe el Congreso incluya una fuerte intervención del Estado

Los líderes demócratas del Congreso estadounidense -la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, y el jefe del grupo demócrata en el Senado, Harry Reid- han expresado en público su optimsimo después de reunirse en la Casa Blanca con el presidente Barack Obama para planear una estrategia conjunta que logre sacar adelante la reforma sanitaria un día antes del trascendental discurso del presidente a las dos cámaras del Congreso.

Harry Reid ha asegurado tras el encuentro que "estamos preparados para llevar a cabo la reforma sanitaria, teniendo en mente que incluso antes del receso por las vacaciones de agosto, el 80% de la reforma ya estaba cerrada". Cuando el presidente ofrezca su discurso el miércoles por la noche, "el pueblo estadounidense dejará a un lado las ridículas y falsas acusaciones realizadas estas últimas semanas y se centrará en lo que vamos a hacer, que es positivo para el país", ha dicho Reid.

Pelosi, por su parte, ha realizado una defensa a ultranza del modelo público de salud. La presidenta de la Cámara de Representantes ha advertido de que es "esencial" que la reforma conceda un papel protagonista al Estado.

El discurso, según un portavoz presidencial citado por The New York Times, despejará los mitos que han rodeado y distorsionado el asunto desde hace meses.

"Estamos convencidos de que aprobaremos una buena ley con el respaldo de ambos partidos este mismo año", ha dicho Reid. El líder del Senado ha explicado que él quiere una ley que mantenga "la cobertura sanitaria honesta y en unos niveles de gasto razonables".

Poco antes del encuentro, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, ha avanzado que el presidente describirá enérgicamente y en detalle a sus compañeros de partido qué quiere decir cuando habla de "reformar" el sistema sanitario. "Y creo que él, obviamente, despejará cualquier confusión sobre lo que no está previsto acometer en esta reforma sanitaria", ha dicho Gibbs en referencia a aquellos republicanos que acusan al presidente de querer acometer cambios radicales.

La opción Baucus

Fuentes próximas a las negociaciones han informado de que está ganando terreno en las últimas horas una propuesta del senador Max Baucus, un demócrata de Montana que preside el Comité Financiero de la cámara alta. Se trata de un proyecto de ley sanitaria algo menos ambiciosa que la propuesta por la Casa Blanca pero suficiente como para obtener un fuerte respaldo parlamentario y la firma del presidente.

Según Baucus, la versión de este comité, que marca de forma determinante la posición de todo el Senado, sólo garantiza cobertura sanitaria para el 95% de los norteamericanos, en lugar de la totalidad, como pretende Obama. Pero, a cambio, resulta algo más barata -900.000 millones de dólares en lugar del billón previsto- y garantiza que no añadirá ni un centavo al déficit público, informa Antonio Caño.

El plan, que ya circula entre algunos miembros republicanos y demócratas del comité, también ofrece la opción de un seguro médico de bajo coste, con protección únicamente para catástrofes y que sólo cubriría a menores de 25 años. Además, ofrecería una cobertura básica a aquellos ciudadanos con pocos ingresos y que actualmente quedan fuera del alcance del Medicaid.

El senador Baucus está intentado ganarse el apoyo de los tres republicanos y los otros dos demócratas que integran el comité. En último extremo, necesitará una mayoría de los 23 miembros del comité, muchos de los cuales se sienten excluidos.

Por la mañana, un líder de un grupo clave de la Cámara de Representantes, el congresista Mike Ross de Arkansas, que encabeza el grupo de medio centenar de congresistas conocidos como Blue Dogs, que suelen defender de forma coordinada posiciones más conservadoras en asuntos económicos, ha advertido de que no apoyaría con su voto un plan público de cobertua médica. "Si se presenta un borrador final que contenga una alternativa pública, me opondré."

"Hay muchas reformas que acometer en este país antes de reformar en profundidad nuestro sistema sanitario. La alternativa pública es la dirección equivocada para reformar la sanidad, y me opondré a ella en el Congreso".

Fuentes oficiales han declinado comentar en profundidad el plan de Baucus y el discurso del presidente, pero han saludado el proyecto de Baucus como un importante progreso hacia un acuerdo definitivo en el Congreso.

Un discurso trascendental

En su discurso, televisado en horario de máxima audiencia, Obama tratará de convencer a los congresistas de las bondades de su plan, muy contestado por el Partido Republicano durante todo el verano y por ciertos sectores del Partido Demócrata. Tendrá también como receptor a la sociedad estadounidense en su conjunto, contraria en su mayoría, tal y como reflejan los sondeos de opinión, a tocar el actual sistema de salud basado en la fortaleza de los seguros privados que conceden las empresas a sus empleados.

En un contexto de elevado déficit, con una crisis económica sin precedentes desde la Gran Depresión y con dos frentes de guerra aún abiertos -Irak y Afganistán-, los críticos rechazan la reforma sanitaria porque en su opinión representa un coste excesivo para las devaluadas arcas públicas.