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Los sondeos auguran una victoria de los comunistas en Moldavia

El presidente Voronin asegura que impedirá que haya disturbios como ocurrió en abril

El Partido de los Comunistas (PCM) ha ganado en las elecciones parlamentarias de Moldavia, si se confirman los sondeos a pie de urna divulgados tras el cierre de los colegios electorales a las 9 de la noche (una hora menos en España). Sin embargo, y siempre según los sondeos, la mayoría obtenida por esta fuerza que lleva ocho años en el poder sería esta vez inferior a la obtenida el 5 de abril. La gran novedad sería que al Parlamento se incorporaría además el Partido Demócrata encabezado por Marian Lupu, además de las otras tres fuerzas políticas liberales y conservadoras que ya se clasificaron en abril y que están unidas por su animadversión por los comunistas.

De verificarse estos resultados y de ser aceptados pacíficamente por los actores políticos, Lupu, un ex comunista de 43 años que ya fue jefe del Parlamento, sería la figura clave en torno a la cual se podría formar una coalición para dar una salida al polarizado panorama de este frágil país de 4 millones de habitantes una cuarta parte de los cuales residen en el extranjero.

Las elecciones registraron una participación considerable, que se acercaba al 50% dos horas antes de cerrarse los colegios. Los observadores daban cuenta de algunas irregularidades tales como la presencia de personas muertas en las listas, la votación con varios boletines y el empadronamiento ficticio de no residentes. Sin embargo, habrá que esperar mañana al informe de la misión de la OSCE para determinar si se trató de imperfecciones del sistema y violaciones aisladas o de algo más sustancial. Las autoridades moldavas pusieron dificultades a los observadores de la ENEMO (Red Europea de Organización de Observación en las Elecciones). De los 140 que solicitaban acreditarse, solo dejaron entrar a 55, según manifestó en Kiev Oleksandr Chernenko, que dirigía a los votantes ucranianos. Las restricciones afectaron a quienes procedían de países donde se han registrado "revoluciones" de colores que han hecho caer a la clase política en el poder, tales como Ucrania, Georgia y Kirguizistán.

El Partido de los Comunistas obtuvo 41,7% de los votos, según los sondeos a pie de urna del Instituto de Política Pública. En abril, su resultado fue del 50%, lo que se tradujo en 60 escaños de un total de 101. Los sondeos han dado hoy el segundo puesto al Partido Liberal Democrático (PLDM) de Vladimir Filat con un 17,4%, seguido del Partido Liberal (PL), con un 16%. Se sitúa después el Partido Demócrata de Moldavia (PDM) de Lupu con un 12,5 % y la Alianza Nuestra Moldova (ANM) con un 8%. Estas proporciones se traducirían de entrada en 45 escaños para los comunistas, 43 para el bloque formado por el PLDM, el PL y la ANM, y 13 para la fuerza liderada por Lupu. El listón para entrar en el Parlamento fue rebajado del 6% al 5% y también la participación electoral para dar validez, de un 50% en abril, a un 33% ahora.

Tras votar en Chisinau, Vladímir Voronin, el jefe del Partido de los Comunistas y presidente en funciones del país, aseguró que no habrá desórdenes como los de abril. "Por alguna razón estoy convencido de que difícilmente la oposición recurrirá a estas cosas", afirmó. "Ahora tienen poca dinero y sin dinero nadie tirará piedras". Voronin aseguró que las fuerzas de orden público están preparadas para reaccionar de forma adecuada en caso de amenaza a la seguridad del país. "No lo hicieron el 7 de abril tan solo porque no se puede utilizar la fuerza contra los niños que colocaron en primera fila. Ahora tomamos medidas para no permitir acontecimientos semejantes, entre ellas cortar las fuentes de financiación exterior de determinadas fuerzas e importantes canales para preparar dólares falsos", dijo. En una reunión con periodistas rusos en su residencia de las afueras de Chisinau, Voronin acusó a la oposición de imprimir esas supuestas divisas falsas. El líder moldavo tuvo palabras efusivas para Rusia y de crítica para Rumania y la UE. Rusia ha demostrado según él su solidaridad con Moldavia en un difícil momento y le ha dado un crédito de 500 millones de dólares sin condiciones. Rumania, por su parte, debería reexaminar su actitud en relación a Moldavia y renunciar a las referencias al pasado histórico. Moldavia suprimirá el visado para los rumanos cuando la Unión Europea haga lo propio para los moldavos. Todas las fuerzas políticas moldavas coinciden en que Bruselas podría aliviar estas tensiones si facilitara la concesión de visados a los moldavos o los eliminara. Sin embargo, dentro de la UE no hay consenso sobre este punto. "Por un visado falso de la UE se pagan aquí 5.000 euros", según el alcalde de Chisinau, Dorin Chircoaca.