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Tensión en Irán

El Consejo de Guardianes crea una comisión para investigar la reelección de Ahmadineyad

El órgano de control descarta irregularidades importantes en "las elecciones más limpias desde la revolución en Irán" - El G-8 condena la represión de las manifestaciones

El Consejo de los Guardianes, una especie de Cámara alta en Irán, ha asegurado que no había encontrado rastro alguno de fraude y que las elecciones presidenciales del 12 de junio habían sido "las más limpies" desde la revolución de 1979. Sin embargo, el portavoz del Consejo, Abbas Alí Kadjodai, anunció también la creación de una comisión para investigar la reelección del presidente, Mahmud Ahmadineyad.

En declaraciones divulgadas por la agencia estudiantil de noticias Isna, el portavoz explicó que la comisión estará formada por responsables políticos y representantes de los candidatos que han presentado objeciones. "En presencia de la comisión, se recontará un diez por ciento de las urnas y sus conclusiones se harán públicas", puntualizó Abbas Alí Kadjodai. En la comisión participarán figuras del régimen como el ex presidente del Parlamento Gholam Ali Hadad Adel o el antiguo ministro de Asuntos Exteriores, Alí Akbar Velayati.

"El Consejo casi ha terminado de revisar las quejas de los candidatos derrotados... Esta revisión muestra que las elecciones fueron las más sanas desde la revolución. No hay irregularidades importantes. Podemos decir con total seguridad que no ha habido fraude en el escrutinio", ha asegurado hoy Abbasali Kadkhodai, portavoz del Consejo.

Este alto órgano judicial rechaza la petición del ex primer ministro y candidato reformista derrotado, Mir Hosein Musaví, de anular las elecciones. Los tres candidatos derrotados presentaron un total de 646 quejas por distintas anomalías al Consejo de Guardianes y pidieron la repetición de los comicios. "Las investigaciones realizadas durante los últimos diez días revelan que hubo sólo irregularidades menores, habituales en toda votación, pero nada realmente grave que afecten a la presidencia", ha agregado el portavoz del Consejo declaraciones divulgadas por la agencia estatal Irna.

División

El resultado electoral ha destapado las disensiones que existe entre la clase clerical en la opaca cúpula del régimen teocrático iraní, lo que ha causado las mayores protestas callejeras en 30 años de revolución islámica y ha puesto en duda toda la legitimidad del propio sistema.

Hace una semana el ayatolá Ahmad Jatamí utilizó ordenó a las fuerzas de seguridad la represión de las manifestaciones de protesta, como ocurrió horas después. Más de 20 personas han perdido la vida desde entonces y 140 permanecen detenidas. Mientras tanto, los seguidores de Musaví planean soltar hoy miles de globos con el mensaje de "Neda siempre permanecerás en nuestros corazones".

En un adelanto de lo que será su posición, el ayatolá Jatamí ha solicitado al Gobierno mano dura contra los manifestantes y sus dirigentes. "Quiero que el poder judicial... castigue a los principales alborotadores y que no muestre piedad para reciban una lección".

Reconciliación nacional

Muy diferente ha sido el mensaje del gran ayatolá Naser Makarem Shirazi, uno de los clérigos más importantes e influyentes del chiísmo iraní. Shirazi ha instado a los dirigentes de su país a buscar la "reconciliación nacional" y a evitar políticas que pongan en riesgo la cohesión de la República Islámica.

"Hay que hacer algo para evitar que queden rescoldos debajo de las cenizas y garantizar que la hostilidad, el antagonismo y las rivalidad se transformen en amistad y cooperación entre la facciones", afirmó. "Hay que trabajar en favor del futuro del país. Se debe encontrar una solución que permita la reconciliación nacional", sugirió en un comunicado colgado en su página web.

Desde que se conociera la victoria del presidente iraní, Mahmud Ahmadieyad, en las controvertidas elecciones del 12 de junio, Irán es escenario de protestas y de una violenta represión en la que han muerto al menos una veintena de personas y centenares han sido detenidas.

A este respecto, Makram Shirazi ha advertido de que no se deben adoptar decisiones que pongan en riesgo el futuro de la República Islámica de Irán. "Acontecimientos extremadamente dolorosos han ocurrido durante los días que han seguido a las elecciones presidenciales, y una cierta política aventurera ha tratado de aprovecharse de las disputas entre candidatos", ha afirmado.

Más represión

Mientras los clérigos mantienen su pulso político, la represión de los miembros de la oposición vive cada día nuevos capítulos. La prensa iraní informa hoy de que Abul Fazl Fateh, director del comité de información del líder opositor Mir Hosein Musaví, ha recibido la prohibición de salir del país. Según la agencia de noticias Fars, la Policía quiere aclarar cuál ha sido su papel de Fateh en los disturbios que desde hace dos semanas sacuden el país y en la organización de "reuniones ilegales".

Esta semana, la Policía iraní ha detenido a una veintena de personas, en su mayoría periodistas, en la sede del diario Kalameh, cercano a Musaví, a los que acusó de organizar las revueltas en conexión con agentes extranjeros. Por su parte, el Ministro iraní de Ciencias, Investigación y Tecnología, Mohamad Mehdi Zahedi, ha anunciado que su país pondrá en marcha una investigación para esclarecer un brutal ataque contra residencias universitarias.

Según los propios estudiantes, en los primeros días de revuelta, fuerzas antidisturbios y milicianos islámicos basiyí irrumpieron en los dormitorios de Teherán, donde mataron a un número indeterminado de personas. Las autoridades iraníes han negado las muertes, pero han admitido que se produjeron violentos ataques que causaron heridas graves a varios estudiantes.