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La amenaza atómica

Rusia considera "inevitable" una resolución contundente de la ONU

"Está en juego la propia reputación del organismo", dice Moscú.- El Consejo de Seguridad condena el ensayo nuclear norcoreano y trabaja en el texto definitivo

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU), reunido de urgencia esta madrugada en Nueva York, ha condenado unánimemente el último ensayo nuclear realizado ayer por Corea del Norte. Ante el lanzamiento de dos nuevos misiles balísticos anoche por parte del régimen comunista norcoreano, Rusia ha asegurado que es "inevitable" que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe una resolución contundente contra Corea del Norte porque está "en juego" la propia reputación del organismo, según informaron hoy fuentes del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores citadas por la agencia de noticias Interfax.

"La reacción debe ser suficientemente seria, porque es la propia autoridad del Consejo de Seguridad la que está en juego", ha indicado una fuente no identificada del Ministerio. "La aprobación de una resolución contundente del Consejo de Seguridad es, muy probablemente, inevitable", ha añadido.

Todos los miembros del máximo órgano de decisión de la ONU han acordado empezar a trabajar inmediatamente en la consecución de una resolución, que ofrecerá "una respuesta contundente" en palabras del enviado ruso al organismo internacional, Vitaly Churkin. El embajador ruso, encargado de leer el comunicado adoptado por el Consejo, ha indicado que el test de Corea del Norte es algo "muy serio". Todo indica que el texto será más duro que el adoptado en 2006 cuando Pyongyang hizo su primera prueba nuclear.

Clara violación

El Consejo de Seguridad considera que tanto el ensayo nuclear como el posterior lanzamiento de tres misiles de corto alcance suponen una "clara violación" de sus resoluciones. En el texto acordado, los quince miembros muestran su "fuerte oposición y condena" a las pruebas realizadas ayer y que entienden como una violación de la resolución 1718. Este documento fue aprobado en octubre de 2006 después de que Pyongyang realizase su primer ensayo nuclear y supuso la imposición de sanciones económicas y un embargo comercial y armamentístico parcial.

El embajador de Francia Jean-Pierre Lacroix ha señalado que, según su país, cualquier nueva resolución "debería incluir nuevas sanciones sumadas a aquellas ya adoptadas por el Consejo de Seguridad". A preguntas de los periodistas, la representante estadounidense Susan Rice ha dicho que sería prematuro predecir nuevos castigos."En consecuencia, Estados Unidos buscará una resolución contundente con medidas contundentes", ha agregado la responsable, sin citar pasos concretos. Por su parte, el representante de Japón, Yukio Takasu, ha advertido de que "debería haber una consecuencia muy clara", en alusión a la prueba nuclear y al lanzamiento confirmado de tres misiles de corto alcance.

"Grave amenaza", según Obama

El encuentro en Nueva York ha venido precedido de las palabras de advertencia pronunciadas por el presidente estadounidense Barack Obama, quien ha dicho que el test nuclear supone "una grave amenaza" a la paz y la estabilidad del mundo. China, entretanto, ha acusado a Corea del Norte de ignorar las advertencias de la comunidad internacional mientras que Moscú ha dicho que el movimiento ha provocado una escalada de la tensión en la región.

"Los programas nuclear y balístico de Corea del Norte suponen una grave amenaza a la paz y a la seguridad del mundo, y condeno esta imprudencia". Con estas palabras ha condenado Obama el segundo ensayo nuclear de Corea del Norte, un desafío que ha suscitado la unánime condena internacional . Obama, además, ha destacado la necesidad de que "EE UU y la comunidad internacional respondan" a las provocaciones del régimen de Pyongyang.

La Casa Blanca ya había emitido un comunicado de condena, en el que hablaba de la "gran preocupación para todo el mundo" que suscitaba el ensayo nuclear. Ya adelantaba la presidencia americana la necesidad de una "respuesta" por la violación de la legalidad internacional que sólo podrá sumir aún más a Pyongyang en el aislamiento. No obstante, el presidente Obama ha querido hacer explícita su condena en una comparecencia en la Casa Blanca coincidiendo con el Memorial Day, festivo en EE UU que recuerda a sus soldados fallecidos.