Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La pesadilla de la crisis vuelve a Cuba

Las autoridades advierten de que si el consumo eléctrico podrían recurrir a los apagones

La crisis vuelve a disparar las alarmas en Cuba. El pasado lunes, las autoridades pidieron a la población que "aterrice" y advirtieron de que si no se frena el consumo eléctrico podrían recurrir a los apagones, símbolo de los peores tiempos que vivió el país tras la desaparición del campo socialista. La falta de liquidez en la isla, de nuevo, es asfixiante: desde hace meses afecta el funcionamiento de los bancos, provoca retrasos en los pagos y demoras considerables en las transferencias de las empresas extranjeras.

El viceministro de Economía y Planificación, Julio Vázquez, dio la alerta el fin de semana al anunciar que en junio entrará en vigor un plan de consumo eléctrico para cada provincia. Será supervisado por municipio, por barrio y hasta por manzana. "La indisciplina y el derroche pueden llevar a que estos planes no se respeten y entonces pueden venir los cortes de electricidad", dijo el funcionario.

El lunes pasado fue el director del diario Granma, Lázaro Barredo, el que criticó "la mentalidad gastadora" que persiste en muchos cubanos, "como si nada estuviese ocurriendo a nuestro alrededor" y la gente viviera en "otro planeta".

"Asombra que a estas alturas muchos compañeros no aprecien la gravedad de lo que está sucediendo en el mundo, lo vean como algo ajeno y lejano y por eso no 'aterrizan'", aseguró Barredo, en un artículo en el que informó de que en los primeros cuatro meses del año se produjo un "sobreconsumo de 40.000 toneladas de combustible en el gasto eléctrico". Según el director de Granma, los apagones son "la solución más fácil", pero "el asunto es mucho más complejo" y pasa por aplicar "una férrea política de ahorro" en todas las esferas de "la vida cotidiana".

En el último año, el Gobierno de Raúl Castro ha pedido en varias ocasiones a los cubanos apretarse el cinturón, pero hasta ahora no había amenazado con el posible regreso de los apagones, que los habitantes de la isla asocian a las épocas más duras del Periodo Especial, cuando los cortes del servicio eléctrico llegaron a ser de 12 horas diarias y más. En 2004 los apagones regresaron, pero no por falta de petróleo sino por desperfectos en las termoeléctricas y en el sistema de distribución de electricidad, problema que fue subsanado con la adquisición de generadores alimentados con diesel y fuel oil.

Las causas de la actual crisis cubana son muchas. Y entre ellas están la baja productividad del sector empresarial estatal; la no introducción de reformas estructurales que permitan cambiar la situación; la poca diversidad del comercio exterior, basado principalmente en la exportación de servicios médicos a Venezuela -que tienen "bajo efecto multiplicador"-; o los desequilibrios macroeconómicos, agravados por la crisis internacional, indica en un reciente trabajo para la agencia IPS el investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana, Pavel Vidal.

Vidal señala otras causas internas y externas -como "la disminución drástica de los términos del intercambio ( -38 % en 2008)", provocada por la subida de los precios del petróleo y la caída del precio del níquel, y los tres huracanes de 2008, que dejaron pérdidas de 10.000 millones de dólares, que han provocado una delicadísima situación financiera en la isla. Hasta el extremo es grave la falta de liquidez que ha afectado "el sistema de pagos y el funcionamiento de los bancos", indica el economista. "No hay dinero", afirma un empresario extranjero, que se queja de que desde diciembre la demora para transferir dinero de Cuba al extranjero puede ser de entre tres y cinco meses. Lo mismo dicen otros hombres de negocios perjudicados.