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El embajador israelí niega un conflicto con España por su postura sobre la ofensiva en Gaza

Rafael Schulz separa los lemas de las manifestaciones de las actuaciones del Gobierno.- El PSOE sostiene que debía estar en la marcha pese a que objetaba el lema

El embajador israelí en España, Rafael Schutz, descarta la posibilidad de un conflicto diplomático con España por las declaraciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha criticado al Gobierno israelí por la "desmedida" ofensiva sobre Gaza, y por la presencia del PSOE en la manifestación de apoyo al pueblo palestino que ayer recorrió Madrid, tras la cual se arrojaron piedras contra la embajada israelí y en cuya pancarta principal se leía la palabra "genocidio". Schutz separa la manifestación de la postura oficial del Gobierno. Mientras, el PSOE ha explicado que puso "objeciones" al lema de la marcha, pero entendía que "tenía que estar presente".

"Para nada". Con esas palabras ha rechazado Schutz, entrevistado esta mañana en la Cadena SER, la pregunta de si podría originarse un conflicto diplomático entre España e Israel. "No estamos de acuerdo en todo", reconoce, pero asegura que mantiene un diálogo "sincero" con el Gobierno con el que "llegar a puntos de concordia". El embajador ha querido separar las relaciones con el Gobierno de la manifestación de ayer en Madrid, tras la cual un grupo de exaltados lanzó piedras contra su legación. "Una cosa son las manifestaciones y otra el diálogo" con el Gobierno, ha dicho. En este sentido, Schutz reconoce al Ejecutivo de Zapatero "una preocupación auténtica" ante la crisis y "un deseo verdadero de contribuir a una solución" al conflicto.

El embajador israelí ha encuadrado en ese contexto la gira que Moratinos ha emprendido hoy por Oriente Próximo, en la que se entrevistará con su homóloga israelí, Tzipi Livni, en Tel Aviv y viajará a El Cairo, Damasco y Cisjordania. No se reunirá con Hamás.

El PSOE en la marcha

Schutz no ha querido entrar en que el PSOE, el partido del Gobierno, estuviera presente en la manifestación y la apoyara, pese a que la pancarta principal de la marcha rezase "Paremos el genocidio". El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, ha explicado esta mañana que su partido "puso objeciones al lema, pero entendía que tenía que estar presente", dada su postura, que es la de "exigir a Israel un alto el fuego inmediato, apoyar la propuesta de paz de Egipto y el despliegue de cascos azules de la ONU" en la zona.

La embajada israelí emitió un comunicado en el que reprochaba a los manifestantes el "silencio" ante los ataques de Hamás en los últimos ocho años a Israel y sostenía que las movilizaciones de ahora contra el Gobierno israelí "son una muestra clara de doble moral y sesgo". Sobre la nota, ha precisado que el comunicado se refería a las manifestaciones de estos días y no era una respuesta a las declaraciones de Zapatero. La nota decía también que "está claro que los lemas de las manifestaciones anti-israelíes de estos días no parecen compatibles con los objetivos expresados por el Gobierno".

Ocho años de cohetes

En la entrevista, ha insistido varias veces en que Israel lleva ocho años "bajo la amenaza" de los cohetes de Hamás sin que nadie haya alzado la voz. Ante las críticas por la desproporción de la ofensiva, ha dicho que "todo el mundo concede a Israel el derecho a defenderse, pero no así. Entonces, ¿cómo lo hacemos? ¿Lanzamos también cohetes de forma indiscriminada durante ocho años?". Reconoce que toda pérdida de vidas inocentes es "trágica", pero también sostiene que la OTAN también causó víctimas civiles en Afganistán o Yugoslavia y sus ofensivas eran desproporcionadas, pero "nadie dijo nada" ni dudó de que eran campañas justas, pese a que no amenazaban la existencia de Occidente como lo hace Hamás con Israel.

El embajador ha dicho que "Israel hizo mal en dejar las cosas como estaban durante demasiado tiempo" en Gaza. "Si en un momento los cohetes de Hamás eran artesanales, luego llegó a producirlos de una forma industrial", además de reforzarse con el "contrabando" a través de los túneles de la frontera con Egipto. "Con apoyo y una actitud más contundente, no habría pasado", ha dicho. En cualquier caso, cree que "la paz es posible" y que se basa en una solución de dos Estados, Israel y Palestina. "Hay que negociar por dónde van a pasar las líneas de las fronteras, pero ése es el objetivo", ha dicho. En este sentido, ha subrayado que se han producido "logros" durante las negociaciones discretas llevadas a cabo en el marco del proceso de Annapolis y que cuando se solucione la actual crisis, habrá avances en el proceso de paz.