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Decenas de miles de personas despiden al dictador fallecido en Guinea Conakry

El capitán autoproclamado presidente insiste en que los militares volverán pronto a los cuarteles

Decenas de miles de guineanos han salido a las calles de Conakry, la capital, para despedir a Lansana Conté, el presidente que rigió con mano de hierro el país desde 1984, fallecido el lunes a los 74 años. El régimen de Conté terminó con su muerte: El mismo día en que se conoció, un grupo de militares dio un golpe de Estado que fue ayer bendecido por el primer ministro de Conté. El líder de la asonada, el capitán Moussa Dadis Camara, autoproclamado presidente, ha asegurado que no pretende perpetuarse en el poder.

El presidente de Senegal ha dado al golpe la primera muestra de apoyo de un mandatario extranjero. En una conferencia de prensa en París, Abdulaye Wade ha dicho que el grupo que ha llevado a cabo la asonada "merece que se le apoye". El mandatario ha hablado con el líder rebelde, Dadis Camara, y confía en su promesa de no eternizarse en el poder. "Es la primera vez que los militares dicen: 'organizamos elecciones y volvemos a los cuarteles'", ha dicho Wade.

El cuerpo de Lansana Conté ha sido expuesto en el Palacio del Pueblo, el Parlamento guineano. Allí, envuelto en la bandera del país, ha recibido el homenaje de los parlamentarios y de Facinet Touré, que le acompañó en el golpe de Estado que lo llevó al poder. Touré ha cogido el micrófono para pedir al "pueblo de Guinea que perdone todo cuanto hizo el general que no fue bueno", según informa el diario británico The Independent. También han estado presentes en la ceremonia los presidentes de Sierra Leona, Liberia y Guinea Bissau, así como el secretario general de la Unión Africana, Jean Ping. Varias personas an intentado entrar en el Parlamento para rendir homenaje al fallecido y fueron expulsadas a cintarazos por los servicios de seguridad.

Posteriormente, el ataúd envuelto en la bandera nacional ha desfilado por las calles de la capital camino del estadio nacional, donde los miembros de la junta militar que tomó el poder el lunes han sido aclamados por la multitud de blanco (color de luto en Guinea Conakry). Se da la circunstancia de que el propio Conté también tomó el poder a la muerte de su antecesor mediante un golpe militar. Está previsto que su cuerpo sea trasladado a la Gran Mezquita de la ciudad antes de enviarlo a su aldea natal, a unos 100 kilómetros de la capital.

Contacto internacional

Por su parte, el nuevo presidente, el capitán golpista Moussa Dadis Camara, ha dedicado la mañana a intentar recabar legitimidad internacional. En un comunicado leído en la radio estatal, el capitán Camara ha invitado a los representantes de Naciones Unidas, el G-8, la Unión Europea y la Unión Africana a reunirse con él este fin de semana, pese a que el golpe de Estado ha recibido la condena de Francia, EE UU y la UA. No obstante, la población parece haber recibido la asonada con cierta satisfacción, cansada del régimen despótico y corrupto de Conté.

El nuevo hombre fuerte del país tiene también pensado reunirse este fin de semana con grupos políticos y sociales del país. Asegura el jefe de la Junta golpista que tiene pensado celebrar elecciones "libres y transparentes" en diciembre de 2010, cuando debía haber expirado el mandato del presidente fallecido. "El Consejo [junta militar] no tiene la ambición de perpetuarse en el poder. La única razón [del golpe] es salvaguardar la integridad territorial del país", ha dicho el capitán Camara.

La embajada estadounidense en el país ha pedido el retorno al Gobierno civil -la Constitución dice que el presidente de la Asamblea es el sucesor del presidente en caso de fallecimiento de éste y debe convocar elecciones en 60 días. Descofían del exagerado plazo que ponen los golpistas para las nuevas elecciones, dos años, que califican de inaceptable. También Francia, antigua metrópoli y aún país presidente de turno de la UE, ha pedido elecciones en el menor plazo posible. Los dos principales partidos guineanos que estaban en la oposición a Conté exigen comicios en un año.