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Obama: "El cambio ha llegado a América"

Obama llama a la unidad de los estadounidenses para superar los grandes retos que afronta el país.- John McCain reconoce la victoria de Obama ante miles de seguidores en Phoenix

"El cambio ha llegado a América". El nuevo presidente de EE UU, el senador demócrata por Illinois, Barack Obama, ha retomado uno de los eslóganes de su campaña, el "Change we need", para celebrar su victoria en las urnas, una victoria que le ha convertido en el primer presidente negro de EE UU cuando hace tan sólo un par de años era prácticamente desconocido. Ha llamado a la unidad a sus compatriotas, más allá de ideologías, razas, religiones o edades para superar los retos a los que se enfrenta su país, que ha enumerado: dos guerras, Irak y Afganistán, un planeta en peligro por el cambio climático y la mayor crisis financiera de la historia.

Obama ha dirigido a sus seguidores, concentrados a millares en el Grant Park de Chicago, un discurso de esperanza, de optimismo ante unos retos que serán mayúsculos. Primero, ha dado las gracias a todos los que le han aupado a la presidencia tras una de las campañas más electrizantes que se recuerdan, comenzando por su familia, su mujer, sus hijas, su equipo de campaña, su vicepresidente, Joe Biden, y, sobre todo, a los votantes: "Esta victoria os pertenece".

Ha honrado a su rival, John McCain, al que ha calificado de "líder que ha hecho muchos sacrificios", para después llamar a sus compatriotas a seguir su ejemplo en "un nuevo espíritu de sacrificio". "El camino a seguir será largo, la cuesta será empinada. Puede que no lleguemos en un año, ni siquiera en un mandato, pero América, nunca he estado más seguro que esta noche, lo conseguirá", ha dicho.

Jalonado esporádicamente por el mantra de "Yes, we can" ("Sí podemos") Obama ha enumerado esos retos, centrándose principalmente en tres: las guerras de Irak y Afganistán en las que está enfrascado EE UU, el cambio climático -"un planeta en peligro", ha dicho- y la "mayor crisis financiera".

McCain concede la derrota

Poco antes, John McCain ha reconocido la victoria del candidato demócrata. "El pueblo americano ha hablado y ha hablado claro". Con estas palabras ha comenzado McCain uno de los discursos más amargos de su carrera política, el de derrota en la carrera que ambos emprendieron hace meses hacia la Casa Blanca. Obama se acababa de convertir en el primer presidente negro de EE UU en una jornada histórica, con una participación masiva, sin apenas precedentes, impulsada por el deseo de cambio encarnado en una figura política emergente, que hace apenas dos años era desconocido y que ha llevado hasta el final su sueño americano.

Eran las cinco y media de la mañana en España y el senador por Arizona reconocía que, tras haber perdido estados clave como Ohio, Pensilvania y Florida, no tenía caminos ya que le llevaran a la presidencia. Tras McCain, el presidente saliente, George W. Bush, telefoneaba al senador por Illinois para felicitarle, al igual que comenzaban a hacer otras figuras mundiales, como el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Ante una audiencia de caras largas en Phoenix, Arizona, su estado natal, donde había instalado su cuartel general para la noche electoral, McCain ha comparecido sonriente, con esa sonrisa triste del buen perdedor. "Es un honor deciros que he llamado al senador Barack Obama para felicitarle", ha dicho McCain. Ha pedido a sus seguidores que apoyen al nuevo presidente, al igual que asegura que él mismo hará: "No pienso perder ni un minuto de mi futuro en lamentarme. Hemos llegado al final de un largo viaje. Llamo a todos los americanos que me apoyaron a que me sigan no sólo felicitando a Obama, sino ofreciendo a nuestro nuevo presidente toda su buena voluntad".

"Pese a nuestras diferencias, somos compañeros americanos y, creedme, no hay asociación que me importe más", ha dicho McCain, acompañado por su esposa, Cindy, y por su compañera de ticket, Sarah Palin, que ahora tendrá que volver a centrarse en su trabajo como gobernadora de Alaska. "Es normal sentirse decepcionado esta noche, pero mañana debemos ir más allá", ha concluido.