La carrera hacia la Casa Blanca

Joe Biden convence, Sarah Palin sorprende

El demócrata gana a los puntos pero la republicana sale airosa y supera las expectativas.- Los candidatos a la vicepresidencia discrepan sobre economía, cambio climático e Irak mientras coinciden en atribuirse el papel de agentes del cambio para un país en crisis

Madrid / Saint Louis - 03 oct 2008 - 07:34 UTC

Tras 90 minutos de debate, los medios estadounidenses coinciden en señalar que el candidato demócrata a la vicepresidencia de EE UU, Joe Biden, ha ganado a los puntos a su contrincante republicana, Sarah Palin, que pese a todo ha mostrado un perfil competente y ha salido airosa de este primer cara a cara.

Si el demócrata ha convencido por su experiencia legislativa, la republicana, que arrastraba un reguero de dudas por sus anteriores declaraciones y falta de conocimiento en cuestiones importantes, ha reforzado su imagen, como una candidata joven, implicada en el debate, abandonando su dialéctica agresiva y esforzándose en ofrecer disciplina y buenas maneras.

Así lo recogen diversos medios, como la cadena CNN que afirma que "Palin se dirigió constantemente a la cámara y se mostró siempre sonriente". En esa línea está también The Washington Post que recoge en su web que "vimos de nuevo a la Sarah Palin vivaz, sonriente, interesante, que posiblemente animó de nuevo a las bases republicanas". Por su parte, The New York Times apunta que si bien el demócrata mostró en todos los temas su imagen curtida, "Palin se mostró más confiada y con mayor fluidez que en debates anteriores".

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Mientras tanto, el debate, el único previsto entre los segundos espadas durante la campaña electoral, ha tocado todos los temas: economía, impuestos, petróleo, Irak, Afganistán, cambio climático y, por supuesto, cambio. Estas han sido las palabras clave de un debate de guante blanco, marcado por la cordialidad y las buenas maneras, durante el cual discreparon sobre los asuntos que más preocupan a la clase media del país.

La gobernadora se ciñó casi todo el tiempo a las posiciones oficiales de su campaña y a declaraciones generales, mientras que el veterano demócrata demostró un conocimiento mayor de los detalles del proceso legislativo y de política exterior. La republicana aguantó bien el tipo utilizando sus mejores armas y las que más le han funcionado en la campaña: su familia, el humor y un estilo dirigido directamente al corazón de la clase media estadounidense. Y aprovechó la ocasión para hacer frente a los que critican su falta de experiencia, a los que parecía dirigirse cuando afirmó que McCain la había escogido por su "experiencia ejecutiva como gobernadora, alcaldesa, empresaria y madre de familia" para ayudarle "a llevar adelante los proyectos que necesita EE UU".

Economía, primer tema

Tal como sucedió en el duelo entre Obama y McCain la semana pasada, el primer tema de discusión fue la crisis económica, con posturas y argumentos similares a los esgrimidos por los candidatos a la presidencia en su debate: el demócrata apostó por una mayor regulación de los mercados financieros, la redistribución de la riqueza a través de la presión fiscal y las energías renovables, mientras la gobernadora abogaba por el recorte de los impuestos y el aumento de las perforaciones petrolíferas. Palin eludió hablar demasiado sobre la política de control de Wall Street, un tema que genera controversia en el propio seno del Partido Republicano, aunque defendió el plan de rescate propuesto por Bush para solucionar las dificultades que "los ciudadanos de la calle, como yo, estamos sufriendo", dijo.

Otro asunto de debate fue el cambio climático. La candidata republicana reconoció el problema, pero se negó a admitir que la causa fuera únicamente el hombre e insistió en que lo importante no eran los motivos sino cómo solucionarlo. Biden, que sí quiso achacar claramente el calentamiento a la acción humana, contraatacó: "Si no entiendes cuál es la causa, es prácticamente imposible encontrar una solución. La causa es el hombre. Esa es la causa".

Irak

La política de EE UU en Irak puso de nuevo de relieve las discrepancias entre demócratas y republicanos. Palin aseguró que es necesario mantener las tropas de EE UU en Irak, en la actualidad en torno a los 140.000 soldados, hasta que se haya declarado la victoria y los iraquíes "puedan garantizar la seguridad de su pueblo". Una retirada antes, añadió, "sería alzar la bandera blanca de la rendición".

Por su parte, Biden sostuvo la necesidad de fijar un calendario de salida, y no mantener las tropas de manera indefinida, "para transferir la responsabilidad gradualmente a los iraquíes". "Para el candidato republicano, John McCain, no hay un final de la guerra a la vista. Nosotros sí acabaremos esta guerra". Siguiendo en política exterior y refiriéndose a la "errónea" actuación diplomática de los republicanos, Biden volvió a recordar, como hizo Obama la semana pasada, que McCain dijo en una entrevista que no sabía si se reuniría con el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, a pesar de que es un aliado de la OTAN.

Por el contrario, ambos políticos coincidieron en su idea de conceder más derechos a las parejas homosexuales, aunque rechazaron el concepto de matrimonio. "Soy tolerante pero también honesta y por eso aseguro que no estoy de acuerdo con el matrimonio homosexual", explicó la gobernadora.

Despedida emotiva

El momento emotivo llegó casi al final, cuando ambos describieron qué harían en el cargo. Palin aseguró que aportará al cargo su experiencia no sólo como gobernadora de Alaska, sino también como madre y mujer trabajadora que sabe lo que quiere y "los esfuerzos que hay que hacer para pagar las facturas, que recuerda cuando no teníamos cobertura sanitaria". A lo que Biden, un luchador contra la adversidad, replicó: "Yo sé lo que es ser un padre solo con hijos. Yo sé lo que es tener un hijo y no saber si va a sobrevivir". En ese momento se le quebró la voz y los ojos se le llenaron de lágrimas, al recordar que su primera esposa murió en un accidente de tráfico en el que también falleció la hija menor de ambos y los dos niños mayores quedaron malheridos.

La gobernadora de Alaska insistió durante sus palabras finales en que ella y su compañero McCain defenderán a la clase media del país, mientras que Biden, por su parte, se despidió recordando que los estadounidenses se encuentran ante "la elección más importante en la que han votado en toda su vida".

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