Reportaje:

Una llave en manos de xenófobos antisemitas

El Gobierno austriaco queda en volandas luego de que los dos partidos de extrema derecha obtuvieran el 30% de los votos

Madrid- Viena - 29 sep 2008 - 10:31 UTC

La formación del nuevo Gobierno austriaco se encuentra en duda después de los comicios adelantados celebrados este domingo, donde la extrema derecha austriaca ha obtenido sus mejores resultados en 60 años, mientras que los socialdemócratas (SPÖ) y democristianos del Partido Popular (ÖVP) sufrieran una fuerte caída en la votación debido al fracaso de la coalición que ha mandado en Austria por 18 meses.

Un rechazo a la Unión Europea, posturas en contra de la inmigración y un sentimiento de descontento hacia los dos partidos centristas han ayudado a aupar el Partido Liberal y a su líder, Heinz- Christian Strache, que ha obtenido el 18% de los votos. Su maestro y tutor -pero su peor enemigo- Jörg Haider, ha conseguido el 11% de los comicios con su nueva formación Unión por el Futuro (BZÖ).

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Las miradas están centradas ahora en Werner Faymann, del SPÖ, quien recibirá esta semana el encargo del presidente de la República para formar Gobierno por presidir el partido más votado, aunque haya logrado los peores resultados de la historia de esta formación política.

A pesar de que ambos partidos de la derecha radical tienen en sus manos posibles llaves para facilitar la formación del Gobierno, Feymann se ha mostrado partidario de volver a intentar una nueva "gran coalición" con los conservadores del ÖVP pese al voto del castigo recibido.

El tercer campo

La gran coalición entre los socialdemócratas del SPÖ y los conservadores del Partido Popular Austriaco (ÖVP) ha logrado a duras penas gobernar el país durante 18 meses. Aplazó su caída hasta después de la Eurocopa, que tuvo como sede Austria y Suiza. La debacle que han protagonizado permite prever un buen resultado electoral de lo que en Austria llaman el tercer campo político, el de la derecha nacionalista, informa Juan Gómez

Las dos figuras relevantes de la derecha austriaca han sido forjadas en el seno del Partido Liberal (FPÖ). Heinz-Christian Strache, un ex dentista de 39 años, es su líder desde 2005. Ha tomado las riendas del partido después de una fuerte disputa con Jörg Haider, que mandó en la formación durante 14 años, llevándolo a formar Gobierno con los conservadores en el año 2000. Haider ha trasladado su fuerza política y, sobre todo, su dominio en la región de Carintia a su nueva organización, la Unión por el Futuro (BZÖ), la formación más pequeña en el parlamento federal que obtiene su mejor resultado con el 11% logrado en los comicios de ayer.

Sus declaraciones han sido objetos de diversas polémicas, y en reiteradas ocasiones ha negado haber incitado a odiar el Islam y se ha desmarcado de aquellos que han negado el Holocausto. En la agenda de su partido se encuentra la creación de un Ministerio para repatriar a extranjeros y exigir el regreso de algunas de los poderes cedidos a la Unión Europea. La mala relación entre Strache y Haider han descartado la posibilidad de que ambas formaciones se unan.

Haider, de 58 años, es un viejo conocido -y temido- de Europa. El Gobernador de la provincia de Carintia ha logrado convertirse en una figura muy importante de la política austriaca a pesar de sus repetidas campañas en contra de la inmigración y sus apologías al nazismo, tanto su padre y su madre estuvieron relacionados al nacional socialismo. Esta campaña electoral Haider ha optado por un tono más sereno, en el que llegó a afirmar que su partido es una "alternativa responsable" para el Gobierno.

Austria dio ayer un claro giro hacia la extrema derecha tras el castigo a los dos grandes partidos tradicionales, los socialdemócratas y los populares, que rompieron la coalición de gobierno tan sólo 18 meses después de acordarla.El regreso al escenario nacional del populista de derechas Jorg Haider, actual jefe del gobierno de la sureña región de Carintia, había sido anunciado antes de estos comicios adelantados, pero ayer sorprendió por el inesperado gran apoyo que recibió al triplicar casi sus votos, hasta el 11 por ciento.Su discípulo y rival, Heinz-Christian Strache, líder del también opositor Partido Liberal (FPÍ), incluso lo superó con el 18 por ciento de los votos (7 por ciento más que en 2006), por lo que juntos ambos rozan el 30 por ciento, prácticamente el mismo nivel que obtuvo el Partido Socialdemócrata (SPÍ) de Werner Faymann, el más votado.AGENCIA ATLAS

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