Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Asesinadas tres cooperantes extranjeras y su chófer en Afganistán

La policía achaca el ataque a talibanes insurgentes.- Se trata de una canadiense, una británica-canadiense y una trinitaria-estadounidense

Tres cooperantes extranjeras y su chófer afgano han muerto esta mañana tiroteados en un ataque registrado en la región afgana de Logar, cercana a Kabul, según fuentes policiales. El asalto ha tenido lugar a las 11.00 (hora local) en el área de Puli Alam, según el jefe de la policía provincial, Majeed Latefi, que ha apuntado que las cooperantes trabajaban para la organización Comité Internacional de Rescate (IRC, en sus siglas en inglés).

Las autoridades han confirmado que las víctimas son tres mujeres de nacionalidades canadiense, británica-canadiense y trinitaria-estadounidense. Ningún grupo ha reivindicado todavía el ataque, pero la policía ha acusado de los hechos a "enemigos de Afganistán", expresión que emplean habitualmente las fuerzas de seguridad afganas para referirse a los insurgentes talibanes.

Las cooperantes viajaban en un convoy de dos vehículos hacia Kabul, según ha explicado Abdullah Wardak, gobernador de la provincia de Logar, cuando un grupo de hombres armados les han disparado desde otro vehículo. Los cadáveres de los cuatro fallecidos han sido trasladados por las fuerzas de seguridad hasta el hospital provincial de Logar.

IRC ha desarrollado actividades de ayuda en Afganistán durante los últimos 25 años y emplea a unos 650 empleados distribuidos en seis oficinas, entre ellas la de Logar, según su propia página web.

El pasado 18 de julio, un grupo de pistoleros acabó con la vida de otro trabajador de la organización en la provincia, Akram Mohammad Gul, y de su chófer. En lo que va de año, más de 2.600 personas han muerto en Afganistán víctimas de la violencia. Entre ellas, unas 1.000 eran civiles. El incremento de la violencia ha obligado a las agencias de cooperación a reducir sus proyectos de acción humanitaria en un momento en el que la sequía y los precios altos sitúan a la población en una situación clave.