Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un millar de personas jalean a los golpistas de Mauritania en una marcha en la capital

Los militares anuncian elecciones "transparentes y libres lo antes posible", aunque no ponen fecha.- Regirá el país estará un Consejo de Estado compuesto por 11 comandantes

Cerca de un millar de personas han escenificado hoy su apoyo al grupo de militares que ayer acabó con el sueño democrático de Mauritania. Al grito de "Aziz, Aziz", en referencia al general Mohamed Ould Abdel Aziz, líder de la asonada, los manifestantes han recorrido algunas calles de la capital mauritana, Nuakchot. Tras tomar ayer el palacio presidencial y los medios de comunicación, detener al presidente y al primer ministro y organizarse en un Consejo de Estado, los militares golpistas han anunciado hoy la celebración de elecciones "libres y transparentes lo antes posible", sin poner fecha.

Encabezados por Abdel Aziz, varios generales que habían sido destituidos por el Gobierno acabaron con apenas 16 meses de sueño democrático en Mauritania, hasta ayer la única democracia norteafricana. Tras hacerse con el control del palacio presidencial y de la radio y la televisión local y retener al presidente, Sidi Ould Cheikh Abdallahi, y a su primer ministro, se constituyeron en Consejo de Estado, presidido por Abdel Aziz. No se disparó un solo tiro y la calma siguió reinando en las calles.

Esta mañana, para dar una pátina de respetabilidad a la asonada, han anunciado la celebración de elecciones presidenciales "lo antes posible", aunque no han concretado la fecha, según ha informado la televisión nacional. "Las elecciones serán libres y transparentes", han señalado en un mensaje leído en la televisión pública. Además, han organizado una manifestación de apoyo por las calles de la capital, Nuakchot.

Los golpistas han conseguido juntar a cerca de un millar de personas y algunos centenares de vehículos para la marcha, según ha informado la agencia France Presse. "¡Aziz, Aziz!", gritaban los manifestantes jaleando al líder de la asonada, hasta ayer jefe de la Guardia presidencial. Retratos suyos vestido de uniforme estaban colocados en los parabrisas de algunos coches, mientras que algunas pancartas denunciaban el "desorden" y el "poder personal" de Abdallahi, el primer presidente democrático del país, elegido en marzo del año pasado en unos comicios avalados por la comunidad internacional.

La manifestación ha comenzado cerca del aeropuerto y ha llegado junto al palacio presidencial, donde los jerifaltes del golpe han salido a saludar a los congregados. Abdel Aziz, rodeado de otros integrantes del equipo golpista, ha reiterado su compromiso de lograr una "democracia real" y de ponerse a trabajar para solucionar los problemas a los que se enfrenta el país.

Al tiempo, las fuerzas del orden han disuelto , usando gases lacrimógenos, una manifestación de condena del golpe y de apoyo al presidente depuesto en la que participaban varias decenas de personas. Esta otra marcha había sido convocada por el Pacto Nacional por la Democracia y el Desarrollo (PNDD-ADIL), la Alianza Popular Progresista (APP), el islamista Tawassoul y la Unión de Fuerzas del Progreso (UFP), que se han constituido en el autodenominado "Frente Nacional de Defensa de la Democracia".

Aparte de las manifestaciones, la calma reina en Nuakchot, donde apenas son visibles algunos vehículos de policías antidisturbios en las inmediaciones de algunos puntos sensibles.

Elecciones libres

Durante la madrugada, el Consejo de Estado golpista, formado por tres generales y ocho coroneles, ha emitido un comunicado en el que anuncian la celebración de elecciones presidenciales "lo antes posible", aunque no han concretado la fecha. "Las elecciones serán libres y transparentes", han señalado en un mensaje leído en la televisión pública.

Abdallahi llegó al poder en abril de 2007 tras ser elegido presidente con el 52,85% de los sufragios en la segunda vuelta. Con su victoria, concluía una transición de casi dos años promovida por el coronel Ely Ould Mohamed Vall, que dio un golpe de Estado incruento en 2005 y que se retiró a su casa tras entregar el poder a los civiles.