Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

"Tiene usted un cáncer creciendo en su Iglesia"

El Papa se reúne en Washington con víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes católicos, a los que ofrece disculpas y palabras de "coraje y esperanza"

El Papa, en el estadio de los Nationals, durante la misa.
El Papa, en el estadio de los Nationals, durante la misa. AP

Un encuentro emotivo, franco y esperanzador en el que hicieron saber al Papa que tiene un "cáncer creciendo en su Ministerio". Así han descrito su reunión con el Papa tres de las víctimas de abusos por parte de sacerdotes que pudieron ofrecer su testimonio cara a cara a Benedicto XVI. El Pontífice se reunió ayer por sorpresa en Washington con un grupo de hombres y mujeres víctimas de abusos sexuales cometidos por curas católicos. La versión del Vaticano es que Joseph Ratzinger escuchó los casos de cada víctima y después les ofreció palabras de coraje y esperanza".

Bernie McDaid, Olan Horne y Faith Johnston, tres de las víctimas que participaron ayer en el encuentro con el Papa, han relatado a CNN la reunión, calificándola de "franca y sin guión previo". "Le he dicho [a Benedicto XVI] que tiene un cáncer creciendo en su Ministerio y tiene que hacer algo", ha relatado McDaid, que salió con la sensación de que el Papa ofreció una esperanza real a las víctimas y de que el problema iba a ser abordado con seriedad esta vez y se tomarán medidas.

Otra de las víctimas, Olan Horne, que coincide con McDaid en lo esperanzador del encuentro, ha relatado que el Papa "comenzó disculpándose" y "parecía comprender de verdad lo que le decíamos". Ha destacado además, que les permitieron compartir sus impresiones con el Papa durante el tiempo necesario. Por su parte, Faith Johnston, ha relatado que su emoción se desbordó al ver al Pontífice: "No le dije nada, llegué hasta él y rompí en llanto, pero no pienso en lo que pude haber dicho; creo que mis lágrimas hablaron por sí mismas".

Por su parte, el Vaticano ha informado, mediante un comunicado de prensa, de la reunión. Las víctimas "rezaron con el Santo Padre, que después escuchó sus historias personales y les ofreció palabras de coraje y esperanza".

El escándalo de los curas pederastas, desatado en 2002, ha costado a las diócesis estadounidenses unos 2.000 millones de dólares (1.256 millones de euros) en indemnizaciones, además de forzar la destitución de Bernard Law, arzobispo de Boston, diócesis donde se concentraron gran parte de los abusos y cuya respuesta tras conocerse fue muy criticada, ya que se limitó a unos traslados. Law fue sustituido por el cardenal Sean 0'Malley, presente en la reunión, celebrada en la capilla de la Nunciatura en Washington.

Antes en una misa multitudinaria en el estadio de béisbol de los Nationals de Washington, el Papa había hablado de "reconciliación" entre los 70 millones de católicos de EE UU y su Iglesia. "Es en el contexto de la esperanza , nacida del amor y la fidelidad de Dios, que reconozco el dolor que la Iglesia de América ha experimentado como resultado de los abusos sexuales a menores", dijo en su homilía. "Ninguna palabra puede describir el dolor infligido por esos abusos. Es importante que los que han sufrido reciban atención pastoral".