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Merkel, ante la Knesset: "Alemania siente vergüenza por el Holocausto"

La canciller se convierte en la primera jefa de Gobierno que interviene en el parlamento israelí y la primera que lo hace en alemán

Angela Merkel, durante su intervención ante el Parlamento israelí.
Angela Merkel, durante su intervención ante el Parlamento israelí. AP

La canciller alemana, Angela Merkel, considera un "honor" haberse convertido hoy en la primera jefa de Gobierno alemán que pronuncia un discurso en la Knesset, el Parlamento israelí. Con su discurso ante los diputados israelíes, Merkel cierra una visita oficial a Israel para participar en los actos del 60º aniversario de la creación del Estado hebreo y se convierte además en la primera persona que habla en alemán en la Cámara judía, donde ha asegurado que el Holocausto (el exterminio de seis millones de judíos por el régimen nazi alemán durante la II Guerra Mundial) "llena al pueblo alemán de vergüenza".

Merkel ha comenzado su discurso en hebreo, para agradecer a los parlamentarios israelíes la oportunidad. "Les agradezco haberme hecho el honor de permitirme hablarles en mi lengua materna. Es un gran honor para mí", ha dicho. La intervención fue aprobada la semana pasada por la propia Cámara, aunque con un encendido debate sobre si se debía conceder ese privilegio a un jefe de gobierno y también sobre si era imprescindible que lo hiciera en alemán. Finalmente, cinco de los 120 diputados de la Knesset se han ausentado por su desacuerdo con que se escuchara el alemán en sede parlamentaria. Pese al tiempo transcurrido, todo lo alemán genera aún gran recelo en Israel, donde viven unos 250.000 supervivientes de la Shoah.

Ya entrada en contenido, la jefa del Gobierno alemán ha afirmado que la Shoah (el Holocausto) "llena al pueblo alemán de vergüenza". "Me incline ante las víctimas y ante aquellos que ayudaron a los supervivientes", ha dicho, para afirmar que ese trágico episodio unió para siempre los destinos de Israel y Alemania. "La cooperación y la amistad entre Israel y Alemania forma parte de los milagros de la Historia y deben reforzar nuestra energía para sobreponernos incluso a pesar de las condiciones más difíciles". Como uno de esos escollos ha citado el antisemitismo y el racismo, que "nunca deben encontrar un lugar en Alemania o en Europa".

También se ha referido ante los diputados al enemigo más acérrimo de Israel: Irán, cuyo presidente clama por "borrar a Israel del mapa". "Alemania tiene los ojos puestos en la solución diplomática, junto con sus aliados. Pero si Irán no ceja [en su empeño por hacerse con armas nucleares] el Gobierno alemán continuará defendiendo las sanciones" de la ONU contra Teherán. "Tras calificar de "preocupantes" las amenazas iraníes, ha dicho que los "repetidos insultos y el programa nuclear iraníes son un peligro para la paz y la seguridad. Si Irán logra acceso a la bomba atómica, tendría consecuencias devastadoras. Debe evitarse".

Un nuevo capítulo

El discurso de Merkel se enmarca dentro de la visita oficial a Israel desde el pasado domingo, que coincide con el sexagésimo aniversario de la creación de Israel. Ambos países tratan de relanzar sus relaciones hacia "un nuevo capítulo pero sin olvidar el pasado", según destacó ayer la canciller en declaraciones a los medios. Unos seis millones de judíos fueron asesinados por el régimen nazi de Adolf Hitler entre 1939 y 1945, un genocidio que desde entonces ha dejado una huella indeleble en las relaciones entre los dos pueblos.

El discurso de la canciller en la Knesset es uno de los gestos que ha tenido con ella el primer ministro israelí, Ehud Olmert, quien coincidió en la necesidad de dar "una nueva dimensión" a las relaciones germano-israelíes. Hasta hoy, el Parlamento israelí sólo ha permitido la intervención a menos de veinte mandatarios extranjeros, que eran jefes de Estado. Uno de ellos fue el rey Don Juan Carlos I de España, durante la visita que efectuó a Israel a principios de los años noventa.