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Un atentado mata en Damasco a un alto dirigente de Hezbolá y uno de los terroristas más buscados por EE UU

Imad Mughniyah ocupaba el puesto de jefe de seguridad de Hezbolá.- Para Washington "el mundo estará mejor sin él".- Irán llama a la comunidad internacional a que condene el atentado

La explosión de un coche bomba en un área residencial de Damasco ha matado a Imad Mughniyah, uno de los líderes del movimiento chií libanés Hezbolá, según ha confirmado la propia organización, lo que ha despertado reacciones positivas en Estados Unidos, que considera que "el mundo es un lugar mejor sin él" y el enojo de Irán, que acusa a Israel del atentado.

Un portavoz de Hezbolá ha confirmado la muerte Mughniyah, uno de los terroristas más buscados por EE UU e Israel. La televisión de la organización también ha acusado del atentado a Israel, que consideraba a Mughniyah uno de los terroristas más peligrosos.

"El mundo es un lugar mejor sin este hombre en él. Era un asesino a sangre fría, un asesino de masas y un terrorista responsable de la pérdida de incontables vidas inocentes", ha afirmado el portavoz del Departamento de Estado, McCormack. "De una manera u otra se ha hecho justicia", ha agregado.

Irán, por su parte, ha reaccionado con ira y ha pedido a la comunidad internacional que condene el asesinato de Mughniyah. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mohamad Alí Hosseini, ha solicitado también que se impida que Israel "emprenda medidas similares que están en total contravención con las reglas internacionales".

En un comunicado oficial, la oficina del Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, asegura que "Israel está investigando los informes de Líbano y Siria referentes a la muerte del dirigente de Hizbulá, y hemos tenido conocimiento por primera vez de los detalles en la prensa hace tan sólo unas horas".

"Israel rechaza el intento de grupos terroristas de atribuirnos cualquier responsabilidad en este incidente. No tenemos nada que añadir", agrega la nota oficial. Pocas horas antes, Mark Regev, portavoz del primer ministro israelí, había declinado comentar la muerte del dirigente de Hizbulá.

El estallido del coche bomba también ha dejado dos heridos. "Vimos como oficiales de seguridad retiraban el cuerpo sin vida del hombre", han asegurado testigos presenciales. La explosión tuvo lugar en un el interior de un aparcamiento de una zona residencial de la capital siria, en el distrito de Kafar Soussa, según fuentes policiales.

El hombre invisible

Mughniyah era conocido como el hombre invisible y fue uno de los líderes chiíes más escurridizos del movimiento chií libanés durante décadas.

Considerado jefe de los servicios de inteligencia del grupo chií y del brazo militar del grupo -la llamada Resistencia-, Mughniyah nació en Tayr Dibba, en el sur del Líbano, hace 45 años. Nunca apareció en una rueda de prensa y hasta sus rasgos eran todo un misterio.

En la década de los 80, dirigió la Yihad Islámica, un grupo que se vinculaba a Hizbulá y que fue responsable de varios atentados contra occidentales en el Líbano. EE UU señaló a Mughniyah como el cerebro del ataque contra su cuartel general en Beirut, que acabó con la vida de 241 personas, la mayoría de ellos marines. También se le responsabiliza del secuestro del secuestro de un avión de la TWA en Beirut en el año 1985, y del asesinato del jefe de la CIA en el país árabe.

El grupo terrorista que dirigía estuvo implicado en el llamado escándolo Irán Contra, por el que EE UU transfirió armamento a cambio de la liberación de secuestrados.

La sombra de Mughniyah no se limitó a Líbano. Israel lo señala como uno de los cerebros del atentado contra su embajada israelí en Buenos Aires en el año 92 y que acabó con la vida de 29 personas. También se le señala como el responsable, dos años más tarde, del atentado de la mutua israelí AMIA también en Buenos Aires y en el que murieron 85 personas.

El dirigente de Hezbolá vivía en la clandestinidad desde los años ochenta y la última aparición pública que se le recuerda fue en 1994, con ocasión de los funerales por su hermano Fuad, también muerto en un atentado. Se cree que se había sometido a varias operaciones de cirugía estética para evitar ser reconocido y utilizaba al menos cuatro identidades distintas en otros tantos pasaportes, la más "oficial" de ellas Haj Redwan.

A Mughaniya se le atribuye un papel fundamental en la formación del Ejército del Mahdi, el grupo chií iraquí a las órdenes del clérigo Muqtada al Sadr y que ha supuesto uno de los principales obstáculos a la estabilización del Irak ocupado por tropas estadoundenses.