Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Al menos 26 muertos en dos atentados en la provincia iraquí de Diyala

Uno de los ataques ha sido obra de una terrorista suicida.- Los ataques iban contra suníes que colaboran con el ejército de EE UU

Al menos 26 personas han muerto en dos atentados suicidas perpetrados en la provincia iraquí de Diyala, al noreste de Bagdad. El más cruento ha sido obra de una terrorista suicida que ha detonado un cinturón de explosivos matando a 16 miembros de un grupo suní. Horas más tarde, un conductor kamikaze ha hecho estallar su coche contra un grupo de soldados, matando a 10 personas.

Según la policía, la terrorista tenía como objetivo un edificio de la ciudad de Auqdadiya donde se reunían miembros de las Brigadas Revolucionarias 1920, un grupo que en los primeros momentos tras la invasión estadounidense de 2003 luchó contra la presencia americana como otros grupos insurgentes, pero que recientemente se ha unido al ejército americano y a las fuerzas iraquíes para combatir a los terroristas de Al Qaeda.

La mujer ha hecho estallar su cinturón de explosivos, matando a 16 personas e hiriendo a otras 27. Según la policía, hay mujeres y niños entre las víctimas, ya que se trata de un edificio situado en una zona comercial donde mucha gente hacía sus compras antes de la oración de los viernes. Según el mando militar americano, los muertos son 12 y los heridos 18, todos civiles.

El segundo atentado ha tenido lugar en un control policial en la aldea de Dali Abbas, también al norte de la provincia de Diyala. En este caso, un conductor suicida ha hecho detonar el coche bomba junto al control, matando a siete soldados y a tres miembros de las patrullas vecinales puestas en marcha recientemente. Estas patrullas, organizadas en gran parte por líderes tribales suníes que se han pasado al lado estadounidense, unidas al despliegue de 30.000 nuevos soldados estadounidenses en los últimos meses ha contribuido a reducir notablemente la violencia en Irak. Unas 50.000 personas se han unido a estas patrullas y cobran unos 10 dólares (7 euros) al día por patrullar las calles y poner controles.

Esta mejora de la seguridad ha empujado, según el ejército estadounidense, a los insurgentes de Al Qaeda fuera de las provincias donde tenían sus feudos. Uno de los destinos de los insurgentes que huían ha sido la provincia de Diyala, desplazando al norte el principal foco de insurgencia contra EE UU y el Gobierno iraquí.