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Sarkozy y Putin intercambian buenas palabras

El presidente francés es el primer líder occidental en visitar a Putin después de que el líder ruso anuciase que aspira a ser primer ministro.- "Hay que asumir con tranquilidad que Rusia es una gran potencia", afirma Sarkozy

La complicidad ha predominado en el encuentro de este martes entre Vladimir Putin y Nicolas Sarkozy, durante el primer día de visita del presidente francés a Rusia. Ambos líderes no han dudado en tutearse y el presidente ruso ha querido mostrar a Sarkozy, a bordo de un todoterreno, la residencia presidencial de Novo Ogarevo, en las afueras de Moscú. Sarkozy es el primer líder occidental que se entrevista con Putin después de que este anunciara su intención de ser primer ministro en la próxima legislatura.

"Francia fue, es y, espero, seguirá siendo uno de nuestros socios prioritarios en Europa y el mundo", ha señalado Putin al dar la bienvenida a su visitante, que en los últimos meses se ha mostrado crítico con su deriva autoritarista, frente a la amistad sin mácula que compartió con su antecesor en el Elíseo, Jacques Chirac. "Quiero subrayar que nuestras relaciones se desarrollan bien", ha añadido.

"Francia comprende la voluntad de Rusia de volver al lugar que le corresponde en la escena internacional", ha respondido Sarkozy, asegurando, además, que su país "quiere ser amigo de Rusia y ve con mucho interés los esfuerzos que hace Rusia para desarrollarse. Francia quieres escuchar y quiere comprender".

Ambos dirigentes participarán esta noche una cena de trabajo. La visita continuará mañana con una nueva reunión de Sarkozy y Putin, seguida de una rueda de prensa conjunta y de una comida de trabajo.

"Hay que asumir con tranquilidad que Rusia es una gran potencia"

En una entrevista publicada hoy por el diario gubernamental Rossíiskaya Gazeta, Nicolas Sarkozy llamaba a asumir con tranquilidad que Rusia vuelva a ser una gran potencia. "El estatus que Rusia ha vuelto a recuperar debe ser visto con tranquilidad, pues a cambio le permitirá asumir la responsabilidad que acompaña su legítima aspiración de ser una gran potencia", señala el presidente francés, que añade que en ese contexto también espera de Rusia "una aportación importante y positiva al arreglo de los desafíos que plantea la actualidad". Sarkozy asegura que desde que conoció al presidente ruso en la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8), sabe que Putin es un hombre "pragmático, amante de su país, libre de la coquetería y el dogmatismo".

Esas cualidades "deberán ayudarnos a hallar un lenguaje común en las cuestiones internacionales más importantes", indica el presidente francés, que destaca entre ellas Irán y Kosovo. "Un Irán con armas nucleares no puede ser admisible para Francia", afirma, calificando la crisis iraní como "sin duda la más grave de todas las conocidas". Según Sarkozy, "es imprescindible hacer todo lo posible para no limitarnos a la catastrófica alternativa de la bomba iraní o el bombardeo de Irán".

Rusia y Francia, explica, "disponen de una enorme riqueza humana y cultural y son conscientes de que el mundo no es ni puede ser uniforme. Precisamente por eso son capaces de abogar y actuar a favor del diálogo entre los pueblos, culturas y civilizaciones, a favor de la tolerancia". "Pero nos harán más caso cuanto mayor sea el ejemplo que seamos capaces de mostrar en nuestra casa. Esto respecta tanto a Rusia como a Francia", subraya.

El presidente francés señala que "Rusia declara su propósito de que el mundo sea multipolar, con más espacio para los países emergentes. "Francia comparte ese enfoque y aspira a que Europa se convierta en uno de esos polos, en protagonista que pretenda y sea capaz de hacer una aportación decisiva a la seguridad y la estabilidad internacionales", destaca en la conversación.

Sarkozy, cuyo país presidirá la Unión Europea (UE) en el segundo semestre de 2008, insiste también en la necesidad de que "los europeos asuman la responsabilidad por la seguridad y la defensa", que "los (norte) americanos entiendan que ese es el sentido de la historia" y que "Rusia comprenda que esos cambios en medida alguna apuntan contra ella". "El mundo puede ganar mucho de una cooperación más desarrollada y sistemática entre Europa y Rusia, en particular en materia de defensa y seguridad", recalca. A lo largo de los últimos quince años Rusia y la UE "acercan posiciones", señala, abogando por avanzar hacia la supresión de visados entre las partes.

Pero "tampoco afirmaría que no existen problemas", constató. "Cuando Rusia sin aviso previo cesa el suministro de energía a Europa, se merma la confianza", dijo en calidad de ejemplo. Por tanto, "junto a los puntos de coincidencia, también existen discrepancias que la presidencia francesa de la UE tratará de superar", puntualizó.

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