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Fiscales de EE UU investigan a empleados de Blackwater por tráfico de armas con Irak

Dos ex empleados de la compañía de seguridad se han declarado culpables

La fiscalía de Carolina del Norte (EEUU) investiga a empleados de la compañía de seguridad privada Blackwater por su presunta implicación en el desvío clandestino de armas al mercado negro en Irak, que podrían haber terminado en manos de alguna de las organizaciones calificadas como "terroristas" por la administración estadounidense, según ha informado hoy el periódico norteamericano The News & Observer.

Dos ex empleados de la compañía privada de seguridad, Kenneth Wayne Cashwell y William Ellsworth, según informa The News & Observer, se han declarado culpables. Por su parte, la fiscalía del distrito este de Carolina del Norte, que trabaja en colaboración con el Pentágono y el Departamento de Estado, estima que hay pruebas suficientes para presentar cargos contra "la guardia pretoriana". No obstante, oficiales que trabajan en el caso han explicado que aún es pronto para hablar de acusaciones, para confirmar el número de empleados implicados o para asegurar si la propia compañía, que ha ganado cientos de millones de dólares en contratos de seguridad con el gobierno estadounidense, está también bajo sospecha.

Según publica hoy la prensa estadounidense, la investigación en Carolina del Norte tiene relación con las denuncias del gobierno de Turquía, que intervino a guerrilleros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) armamento supuestamente perteneciente a la compañía norteamericana.

Blackwater, en el punto de mira

Blackwater, una de las tres firmas privadas estadounidenses contratadas por el Departamento de Estado norteamericano en Irak, e el centro de una disputa diplomática entre Washington y Bagdad, tras el tiroteo del pasado domingo en el que sus agentes mataron a nueve personas cuando custodiaban una caravana diplomática. El gobierno de Bagdad acusa a los escoltas privados estadounidenses de abrir fuego indiscriminadamente y sin provocación alguna, lo que la compañía ha negado.

Los Gobiernos de ambos países se han comprometido a investigar conjuntamente lo ocurrido, aunque ayer la embajada estadounidense anunció que sus escoltas privados habían retomado su actividad en Bagdad.

No obstante, The Washington Post informa hoy de que el gobierno de Bagdad ha ampliado su investigación a otros seis tiroteos protagonizados por agentes de Blackwater en los que murieron al menos 10 iraquíes.

Bagdad ha anunciado su intención de modificar la legislación decretada por la administración estadounidense de ocupación, aún vigente, que exime de la jurisdicción penal iraquí a los empleados de las empresas privadas de seguridad norteamericanas.