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El ex presidente de Filipinas Joseph Estrada, condenado a cadena perpetua

Estrada ha sido acusado corrupción, abuso de poder y perjurio

El depuesto presidente de Filipinas Joseph Estrada ha sido condenado a cadena perpetua en el juicio al que ha sido sometido por corrupción, abuso de poder y perjurio.

La sentencia ha sido emitida por el Tribunal Anticorrupción después de seis años de juicio. El proceso está considerado como el más sensacional desde que se intentó procesar por ese mismo motivo a los familiares del ex presidente Ferdinand Marcos.

"Es culpable más allá de cualquier duda razonable", anunció la portavoz del Tribunal Anticorrupción al dar lectura al fallo de las tres acusaciones presentadas contra el ex mandatario. El tribunal ha declarado inocente de perjurio a Estrada.

Unos 8.000 policías y soldados se encuentran desplegados en Manila para responder a una eventual reacción violenta por parte de los seguidores de Estrada.

Las fuerzas de seguridad, apoyadas por helicópteros y equipos de desactivación de explosivos, han acordonado el palacio presidencial de Malacañang. También la presidenta del país, Gloria Macapagal Arroyo, ha cancelado su comparecencia en actos oficiales, según informó la televisión estatal.

En declaraciones efectuadas al diario The Inquirir, el ex presidente Estrada indicó que la mayor parte de la jornada del martes la pasó rezando y meditando en su lujosa residencia de las afueras de Manila, donde ha permanecido bajo arresto domiciliario desde 2004.

Un presidente 'de película'

El proceso de Estrada está considerado el caso de corrupción más sensacional de Filipinas, desde que se diluyeron los intentos de encarcelar por ese mismo motivo a los familiares del ex presidente Ferdinand Marcos.

Erap, como así le llaman, es un antiguo héroe de películas de acción, con vocación de cantante, mujeriego y jugador confeso, que está acusado de saquear las arcas del Estado.

Los seguidores de Estrada, aún abundantes entre la clase social filipina más desfavorecida, claman que el ex presidente fue apartado del poder en 2002 con un golpe de Estado urdido por la elite empresarial, la influyente Iglesia católica y los militares.

Durante estos años de detención, Estrada, de 70 años, ha insistido en que es inocente de todos los cargos que se le imputan.