Las lluvias en Guatemala dejan 11 muertos, entre ellos ocho niños
Las autoridades han decretado la alerta tras los aludes de tierra
Al menos 11 personas, entre ellos ocho niños, han muerto en Guatemala en los últimos cinco días, víctimas de aludes y desprendimientos de tierra que han sepultado sus viviendas. El lunes, en un barrio de Cobán, capital de la norteña provincia de Alta Verapaz, una avalancha de lodo cubrió la casa de una familia campesina. Murieron dos adultos y tres niños de uno, tres y 10 años. Todavía se encuentra en marcha el operativo de búsqueda, por lo que podría aumentar la cifra de desaparecidos.
El pasado jueves, en una aldea de Santa Catarina Pinula, a unos 10 kilómetros de la capital guatemalteca, un alud sepultó una humilde vivienda. La tragedia costó la vida a cinco hermanos, cuyas edades oscilaban entre los cinco y los 15 años.
Según datos de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Corred), unas 300.000 personas viven en 800 asentamientos, áreas calificadas por las autoridades como de "alto riesgo". Una vez más, la pobreza extrema les impide abandonar sus míseras chabolas y asumen el riesgo de perder la vida, "porque no tenemos otro lugar dónde poder refugiarnos", señaló un dirigente comunitario que no quiso identificarse.
Se espera que todavía se recrudezca más el temporal ya que la época lluviosa en Centroamérica se prolonga de mayo a octubre. Guatemala ha sido definida como una zona sísmica y de alto riesgo, además del peligro de huracanes que anualmente se producen en el mar Caribe.


























































