Blair y Sarkozy siempre sorprenden
Blair se convierte al catolicismo, Sarkozy se rodea de socialistas incluso en su negociación europea (Zapatero, sin ir más lejos, es su último fichaje). Vaya final de temporada. La extrema derecha populista y ultracatólica condiciona la marcha de la Unión Europea más allá de lo que esperaban los propios euroescépticos y más allá de lo que se estila en los Consejos Europeos. Pero la noticia viene de la mano de dos nuevos personajes del tablero internacional, uno hiperactivo en la Cumbre de Bruselas y otro todavía ausente porque aún no ha tomado posesión como primer ministro. Nicolas Sarkozy ha sido la estrella de esta reunión maratoniana prolongada hasta el amanecer del sábado, pero Gordon Brown ha sido el fantasma que ha negociado a través de Tony Blair y directamente por teléfono con Angela Merkel. El que llega ha condicionado tanto al que se va como para dejarle el muerto de arrostrar con la responsabilidad de lo acordado. La prensa británica euroescéptica (sobre todo la del amigo de Aznar, Rupert Murdoch) está que trina por las concesiones al europeísmo, pero hay comentaristas franceses que consideran definitiva la victoria antieuropea de los británicos. Hay para todos los gustos. Sobre el éxito de Sarkozy y el balance matizado de la presidencia alemana versa el comentario que publico hoy en El País de papel.


























































